Consumismo vs. Minimalismo

Original – Septiembre 06 de 2009


Dentro de la mayoría de nosotros existe un deseo subyacente de comprar cosas geniales.

Pienso que este deseo nace de nuestros miedos e inseguridades, pero es explotado por las corporaciones y la publicidad.

La publicidad está diseñada para hacer que deseemos más, que queramos comprar, y como funciona tan bien, terminamos comprando muchísimo más de lo que necesitamos.

El minimalismo es la oposición exacta a este fenómeno, y para algunos de nosotros, es la respuesta.

Piensa en las sociedades tribales que no han estado expuestas al consumismo o publicidad. A ellos no les urge salir a comprar ropa o aparatos o carros o zapatos u otras cosas geniales.

No es que ellos no tengan deseos, pero no los tienen en la misma escala que en nuestra sociedad.

Inclusive en los días antes de la publicidad, este tipo de deseos de más y más cosas no eran tan prevalecientes. Son la publicidad y el consumismo que han creado esos deseos, o por lo menos los han magnificado a un nivel enormemente exagerado. Es extremadamente efectivo.

Desafortunadamente, eso significa que siempre estamos queriendo comprar más, y siempre estamos gastando más. Lo que significa que, o debemos endeudarnos, o debemos trabajar más para ganar más, o ambos.

Y hoy en día, las familias deben tener dos sustentadores asalariados, opuesto a como era hace solo 50-60 años, cuando solo un sustentador era necesario.

Esto es en parte porque estamos intentando soportar un estilo de vida más costoso (también porque se nos está pagando menos en dólares reales). También estamos más endeudados como nunca antes.

Tenemos que detenernos y preguntarnos – ¿para que es todo esto? ¿Por qué estamos trabajando tan duro para comprar tanto, tener tanto, estar agobiados y desorganizados por tantas cosas?

Es demasiado. Los minimalistas dicen, "Me voy a salir de este carrusel. Ya no más."

El minimalista primero observa sus necesidades en contraste con lo que quiere – ¿es esto una necesidad real, o es solo un deseo creado por la publicidad? Y si es algo que quiere, un deseo, él o ella no lo compra.

El minimalista lentamente aprende a abandonar sus deseos. No ocurre de la noche a la mañana, pero puede ocurrir, gradualmente, con esfuerzo consciente.

Aquí está como lo hago yo:

* Aprendo a ser más consciente de mis impulsos cuando estoy listo para comprar algo.

* Aprendo a pausar, a respirar, a dejar que el deseo físico se desvanezca.

* Me fuerzo a mi mismo a esperar, si la compra no es una necesidad absoluta.

* Me permito pensar sobre ello, y analizar si es algo que realmente necesito comprar. Frecuentemente la respuesta es no.

* Lentamente mejoro esto, con el tiempo, ya que siempre cometo errores.


El minimalista abandona los deseos, de tal forma que él o ella compra menos, gasta menos, se endeuda menos (o para nada), y como resultado, necesita ganar menos y trabajar menos.


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