El precio de la conveniencia

Original - Abril 9 de 2010

Si hay una dirección a la que la sociedad moderna se ha estado moviendo durante el último siglo es la conveniencia.

Esto prácticamente resume los últimos ciento y pico de años: Lavadoras y secadoras, automóviles, aviones, televisores, microondas, computadoras personales y la revolución del Internet, comida rápida, negocios de agricultura, comidas congeladas, máquinas lavaplatos, y todo tipo de máquinas y modernizaciones.

Más que cualquier cosa, somos una sociedad de conveniencias. ¿Pero a que precio?

Por ejemplo, la crisis del calentamiento global ha sito totalmente causada por las conveniencias, y muchos dicen que la solución debe ser tan conveniente como el problema:

Autos eléctricos, energía limpia, casas inteligentes, comidas orgánicas pero convenientes.

No estoy totalmente convencido - pienso que necesitaremos replantear nuestro amor a las conveniencias.

La epidemia de la obesidad también ha sido causada por las conveniencias:

Se han creado las comidas rápidas, las comidas de microondas, y la comida que ha sido procesada con saborizantes artificiales, de tal forma que comer toma tan poco trabajo que lo hacemos en grandes cantidades.

Para muchos la solución también debe ser conveniente - ellos no quieren cocinar su propia comida o invertir las horas necesarias ejercitándose.

Ellos quieren comidas sanas pero rápidas que estén listas instantáneamente, ejercicios que pueden completarse en unos pocos minutos o que se sientan fáciles, píldoras y cirugías que resuelvan sus problemas de obesidad.

Yo pienso que el ejercicio es y debe ser trabajo duro - duro pero divertido. Cocinar comidas sanas toma un poco de tiempo, pero debería ser una forma de cocinar y una alimentación agradable y consciente.

Los automóviles son maravillosamente convenientes, excepto cuando no lo son:

Elevados pagos mensuales, gasto de tiempo en mantenimiento y limpieza y combustible, daños en la mitad de la carretera, o no arrancan, o se les pincha una llanta, enfadándote si te quedas atascado en un embotellamiento a la hora pico, dándole vueltas a una cuadra buscando donde estacionarnos, y así.

El costo de esa conveniencia, por supuesto, es nuestra salud y nuestro ambiente - pequeños precios a pagar, tal vez.

Podemos ver que la conveniencia siempre viene con costos ocultos cuando damos un paso atrás y vemos las cosas en perspectiva.

A veces el costo lo paga el Tercer Mundo, o el ambiente, o nuestro propio futuro, pero hey, eso es Problema De Alguien Más.

Una vez dije que deberíamos desautomatizar, y es un pensamiento al que deberíamos regresar más seguido.

Es inconveniente colgar la ropa para secarla, pero también es agradable y sostenible.

Tener un pequeño jardín en casa no es tan conveniente como depender de los negocios de agricultura, y aún así vale el precio de la inconveniencia.

Caminar, montar bicicleta y tomar el transporte público no es tan conveniente, pero es mucho más placentero y sostenible que depender de los automóviles.

¿Que inconveniencias podemos incorporar en nuestras vidas diarias que nos serían recompensadas en varias formas? No tengo las respuestas, solo las preguntas.


← Regresar a la Tabla de Contenidos

↓ Tu atención por favor ↓

Dime, ¿estás interesado/a en aprender inglés?

¿Te gustaría poder aprender tan bien el idioma que puedas entender prácticamente todo lo que leas y escuches en inglés?

¿Te gustaría poder comunicarte en inglés sin problema, tanto por escrito como hablando?

Si es así, te invito a visitar Inglesk.com.

Allí aprenderás cómo aprender inglés por tu propia cuenta, usando contenido que de verdad disfrutes, y sin tener que memorizar reglas gramaticales.

¡Haz clic aquí para entrar a Inglesk.com y aprender cómo dominar el inglés de una vez por todas!