Cómo aprendí a dejar de procrastinar, y amar el "renunciar"

Original - Nov. 29, 2013

La gente tiene dificultades abandonando su sufrimiento. Debido al miedo a lo desconocido, ellos prefieren el sufrimiento que es familiar.
- Thich Nhat Nanh

El fin de la procrastinación es el arte de "renunciar".

Yo he sido un procrastinador toda mi vida, por lo menos hasta años recientes.

Yo postergaría las cosas hasta la fecha límite, porque sabía que podría completarlas para entonces.

Yo presentaba exámenes después de estudiar a último minuto, y entregaba artículos en la fecha límite después de esperar hasta última hora.

Yo completaba cosas…

Hasta que ya no las completaba.

Resulta que la procrastinación me causó el pasarme de fechas límites, una y otra vez.

Eso me estresaba. Mi trabajo era menos que deseable cuando lo dejaba para última hora.

Lentamente empecé a darme cuenta de que la procrastinación no me estaba sirviendo para nada positivo.

De hecho, me estaba causando mucha miseria.

Pero yo no podía dejar de procrastinar.

Probé muchas cosas. Probé el "time boxing", y establecer metas, y responsabilidad con otras personas, y la Técnica Pomodoro, y el sistema "Getting Things Done" (Completar Cosas).

Todos son métodos excelentes, pero no duran mucho.

La verdad, nada funcionó a largo plazo.

Eso es porque yo no estaba atacando la raíz del problema.

Yo no había descubierto la habilidad que me salvaría de la procrastinación.

Hasta que aprendí a "renunciar".

"Renunciar" vino a mi cuando estaba intentando dejar de fumar.

Yo tenía que "renunciar" a la "necesidad" de fumar, al uso de cigarrillos como muletilla para lidiar con el estrés y problemas.

Luego aprendí que necesitaba dejar ir otras necesidades falsas que estaban causándome problemas: azúcar, comida chatarra, carne, compras, cerveza, posesiones.

[Nota del traductor: En la inmensa mayoría de los casos, comer carne ES saludable.]

No estoy diciendo que nunca puedo hacer estas cosas de nuevo una vez abandone esas "necesidades", pero renuncio a la idea de que son realmente necesidades.

Renuncio al apego dañino hacia esas cosas.

Luego aprendí que las distracciones, y que la falsa necesidad de verificar mi email y las noticias y otras cosas en Internet… me estaban causando problemas.

Esas cosas me estaban causando procrastinación.

Así que aprendí a renunciar a esas otras necesidades.

He aquí el proceso que usé para renunciar a las distracciones y necesidades falsas que causan procrastinación:

1. Presté atención al dolor que me causaba a futuro, en vez de prestar atención solo a la comodidad y placer temporal que me daba en el momento.

2. Pensé sobre la persona que yo deseaba ser, la vida que yo quería vivir. Establecí la intención de hacer el buen trabajo que pienso que yo debería hacer.

3. Observé mis deseos de distraerme verificando cosas, de ir a la comodidad de las distracciones. Vi que quería escapar la incomodidad de algo difícil, e ir a la comodidad de algo familiar y fácil.

4. Yo me di cuenta de que no necesitaba esa comodidad. Yo podría estar en medio de la incomodidad, y nada malo ocurriría.

De hecho, las mejores cosas ocurrían cuando yo estaba en medio de la incomodidad.

Y luego sonrió, y respiro, y renuncio.

Y un paso a la vez, me convierto en la persona que deseo ser.

Tú solo puedes perder aquello a lo que te apegas.
- Buddha


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