La historia de Elliot Rodger - Capítulo 6

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13 Años

Disfruté del resto del verano tanto como pude. Durante la primera sesión en Planeta Cyber después de regresar de las vacaciones, me encontré con John Jo. Ellos tenían disponible la nueva expansión de Warcraft 3, y los dos la probamos.

Tuve una pijamada con Charlie y Elijah, y me presentaron a su amigo Julian Ritz-Barr. Julian fue a la Primaria Topanga con nosotros, aunque él estaba dos grados más abajo, por lo cual nunca lo había visto antes. Pensé que él era muy cool, pero un poco estúpido. Competimos entre nosotros en Planeta Cyber. Volví a verme con él junto con Charlie y Elijah varias veces después de eso.

Casualmente, los padres de Julian eran amigos con Rob Lemelson, y yo no sabía eso en ese entonces. Unos años más adelante, me volvería a encontrar con Julian otra vez en una de las fiestas de los Lemelson, donde lo envidiaría y despreciaría por ser tan seguro de sí mismo con todos.

Cuando terminó el verano, lloré un poco. Había sido un verano excelente. Me fui de vacaciones, vi a muchos amigos, jugué muchos juegos, y disfruté la vida al máximo. Por supuesto, en esa época yo no sabía que ese sería el último verano bueno de mi vida, pero igual lloré… como siempre lo hacía cuando una experiencia llena de felicidad terminaba.

El octavo grado comenzó suavemente. Durante los primeros dos meses, seguí viviendo mi vida como hasta ese momento, y todo parecía estar bien. Las personas con las que yo principalmente pasaba tiempo en la escuela eran Alfred Graham, Gavin Dowd, y Brice Miller. Alfred estaba volviéndose bueno con la patineta, y estaba empezando a volverse popular con los skateboarders. Él una vez trajo su patineta a la escuela, y logró hacer un kickflip – el movimiento que nunca logré dominar en el pasado. En secreto me sentí celoso, inclusive aunque yo le insistía a todos que ya no me interesaba montar patineta.

Empecé a poner más atención a los niños de los grados inferiores, especialmente a los de séptimo. Había uno que venía de la Primaria Topanga – el hermano mayor de una de las amigas de Georgia. Su nombre era Neil Davis. Observé a los niños populares del séptimo grado… De cierta forma, ellos imitaban visualmente a los chicos populares de mi propio grado. Todos eran iguales, aunque los de grado séptimo parecían ser más malos.

Noté que Neil Davis estaba empezando a hacerse amigo de ellos, incluyendo a las niñas bonitas. Yo gradualmente desarrollaría una enorme envidia hacia él. Otro era Lucky Radley, el niño negro con el que jugaba en el vecindario de mi padre. Él fue transferido a Pinecrest ese mismo año, e inmediatamente se volvió popular con las chicas bonitas de su grado. Lo odié por eso.

Las cosas se pusieron más intensas cada año que crecíamos más, y yo no quería seguir creciendo. Yo quería vivir la vida con la que me sentía cómodo – quería vivir en un mundo de justicia, e intentaba no aceptar que pronto, eso llegaría a su fin.

Los juegos que disfrutaba jugar en Planeta Cyber eran demasiado poderosos como para correr en el computador de mi madre, así que Planeta Cyber era el único lugar en el que los podía jugar. Eso fue hasta que le pedí a mi padre que me comprara Warcraft 3 para instalarlo en su poderosa laptop. Compré la expansión del Trono Congelado junto con el juego principal, y una vez terminó de instalarse, pude jugar usando el laptop de él siempre que él me lo permitía. Pensé que era muy genial poder jugar un juego en línea desde mi propia casa. La casa de mi padre se volvió mucho más divertida después de eso, aunque odiaba que Soumaya le pusiera límites a mi tiempo de juego.

Cuando mi padre invitaba a los Bubenheim, Alex a veces traería a sus amigos Gary y Antje Twinn. Ellos tenían un hijo llamado Vincent, quien tenía la misma edad de mi hermana, y era buen amigo de Lukas. Vincent era un niño pequeño, amable y dulce, pero tenía un poco de sobrepeso. Yo le mostré Warcraft 3 en el computador de mi padre. Él se vio muy interesado en el juego, y me vería jugarlo durante horas. Él de verdad me admiraba. Nos la llevábamos bien.

Un día, yo estaba mirando cosas de Warcraft 3 en Internet. Es ahí cuando me enteré de un revolucionario juego de Warcraft que sería lanzado pronto, llamado World of Warcraft. No pensé mucho en eso en esos momentos, ignorante de los efectos que el juego tendría más adelante en mi vida.

Gradualmente, mi amistad con John Jo, Charlie y Elijah empezó a desvanecerse. Ellos ya no venían a mi casa como grupo. Nuestras pijamadas de los viernes dejaron de ocurrir, ya que ellos empezaron a ocuparse con otras cosas. John Jo y Charlie lentamente empezaron a aburrirse de Planeta Cyber, lo que causó que perdieran su interés de venir cada otra semana. Yo seguí viéndolos individualmente; a veces yo vería a Charlie y Elijah juntos, a veces solo con Elijah, y a veces solo con John Jo.

Debido a que ellos estaban viniendo con menos frecuencia a mi casa, yo empecé a ir solo a Planeta Cyber. Yo nunca había hecho eso antes, ya que mis amigos venían tan frecuentemente que simplemente íbamos juntos. Yo usualmente jugaba Diablo 2 o Warcraft 3 allí. Por un tiempo, hice esto como una rutina sin aburrirme. A veces me encontraría con John Jo allí, y tendríamos intensas partidas de Warcraft 3 entre nosotros.

Después de unas semanas más, a inicios del otoño, empecé a sentirme un poco deprimido por el hecho de que los buenos tiempos que había tenido con mi grupo principal de amigos se estaban desvaneciendo. Empecé a caminar solo a Planeta Cyber solo pare recordar esos tiempos. A veces yo me quedaría allí durante horas, hasta tarde en la noche. Nunca pensé que me aburriría con los juegos altamente entretenidos que tenían allí, pero después de jugarlos tanto yo solo, me sorprendí cuando empecé a aburrirme un poco. Los buenos tiempos siempre llegan a su fin, y a mí siempre se me dificultaba aceptar este hecho.

Una vez, mientras yo estaba solo en Planeta Cyber, vi a un adolescente mayor que yo viendo pornografía. Vi en detalle un video de un hombre teniendo sexo con una mujer candente. El video lo mostraba metiendo su pene dentro de la vagina de la mujer. Yo no sabía nada de sexo en ese entonces. A duras penas sabía lo que era el sexo. Lentamente empecé a desarrollar sentimientos sexuales hacia las mujeres bonitas, pero no sabía qué hacer con esos sentimientos.

Ver ese video de verdad me traumatizó. Yo no tenía ni idea de qué estaba viendo… no podía imaginarme a seres humanos haciendo semejante cosas el uno con el otro. Ver eso fue impactante, traumatizante, y excitante. Todos estos sentimientos encontrados me abrumaron mucho. Caminé hasta mi casa, y lloré un poco. Me sentía demasiado culpable sobre lo que había visto como para hablar con mis padres sobre eso. Quedé impactado por unos días.

Este fue uno de los primeros vistazos que tuve del sexo. Enterarme sobre lo que es el sexo es una de las cosas que de verdad destruyó toda mi vida. Sexo… la sola palabra me llena de odio. Una vez llegué a la pubertad, yo siempre lo querría, como cualquier otro chico. Siempre lo desearía, siempre lo codiciaría, siempre tendría fantasías sobre él. Pero nunca lo tendría. No obtener nada de sexo es lo que le daría forma a la base de mi miserable juventud. Ese fue un día muy oscuro.

Pronto, inevitablemente me enteré de lo que se trataba el sexo, sea que viese un video sucio o no. Los chicos en mi escuela empezaron a hablar de eso. Connor Hanrahan y su amigo Jordan Carlton un día me dijeron exactamente qué es lo que ocurre cuando un hombre y una mujer tienen sexo. Enterarme del sexo fue el inicio de mi horrorosa perdición.

Mi padre y madre acordaron cambiar nuestra rutina de regreso a una semana en un lado, una semana en el otro. Mi padre quería pasar más tiempo con nosotros, y se acordó que así lo haríamos. Me sentí muy molesto por esto, ya que me sentía satisfecho con cómo eran las cosas. Si las cosas regresaban a una semana en un lado, una semana en el otro, tendría que pasar tiempo en la casa de mi padre inclusive si él no estaba en casa, y yo odiaba eso.

Yo no entendía cómo eso le permitía a mi padre pasar más tiempo con nosotros, siendo que él siempre viajaba para trabajar. Pero desgraciadamente no tuve elección, y el arreglo se estableció. Es así como se mantendrían las cosas… Mi arreglo de vivienda no cambiaría de nuevo, sino hasta que yo cumpliera 18 años, y Soumaya me echara de la casa.

Cuando llegó navidad, le comenté a mi padre que me gustaría tener un juego nuevo de computador. Él me llevó a comprar mi nuevo regalo. Primero fuimos a Comp USA en el bulevar Victory, pero ellos no tenían una selección grande de juegos. Yo estaba a punto de comprar Diablo 2, un juego el cual ya había pasado horas jugando en Planeta Cyber. Pero luego, decidí que ya que Best Buy estaba al otro lado de la calle, que deberíamos entrar y buscar juegos allí.

En Best Buy vi el juego World of Warcraft. Este acababa de salir hace unas semanas. Agarré la caja, y la miré por unos minutos. El juego se veía increíble y atractivo, así que decidí elegir World of Warcraft como mi regalo de navidad. Pasé más tiempo mirando la caja y leyendo más sobre el juego camino a casa.

La única computadora que podía correr World of Warcraft era el laptop de mi padre, pero él siempre lo usaba para trabajar. Yo tenía que esperar mucho tiempo para poder jugar. Después de leer el manual, me emocioné mucho por jugar. Este era un tipo de juego totalmente nuevo para mí, un MMORPG que me permitiría crear mi propio personaje en un enorme mundo de fantasía, y era un mundo con el cual yo ya estaba familiarizado al haber jugado Warcraft 3. Este juego era cien veces más grande que cualquier otro juego que yo había jugado en el pasado. Y mientras más leía sobre el juego, más ansias sentía de jugarlo.

Casi un mes después de haber conseguido World of Warcraft, finalmente lo pude jugar. Creé una cuenta de WoW con mi padre, y luego creé mi primer personaje, un elfo druida de la noche. El juego de verdad me dejó completamente fascinado. Mi primera experiencia con WoW fue como entrar a otro mundo lleno de emoción y aventura.

Era un mundo de videojuegos, pero lo habían hecho tan realista que era como vivir otra vida – una vida más emocionante. Mi vida se estaba volviendo más y más deprimente en esa época, y WoW llenaría ese vacío. Me sentí refrescado y aliviado. Solo pude jugar unas horas durante mi primera sesión. WoW era todo en lo que podía pensar cuando no podía jugar.

Mi madre no tenía una computadora lo suficientemente buena como para correr World of Warcraft, y me sentí un poco frustrado por eso. Yo pensé en lo genial que sería si Planeta Cyber tuviese el juego, pero dudaba que lo tuvieran. Una tarde caminé a Planeta Cyber con mis discos de WoW, y le pregunté al personal si ellos podían instalar mis discos en uno de sus computadores. El propietario me dijo que el juego ya estaba siendo instalado, y yo me llené de emoción al escuchar esas palabras. Sin embargo, el juego aún no estaba listo, así que tuve que esperar.

Seguí regresando a Planeta Cyber cada día para esperar a que instalaran el juego, y jugaba otros juegos mientras aún estaban procesándolo. Fue una espera divertida, y sabía que pronto podría jugar WoW. Finalmente, después de pasar tres días esperando en Planeta Cyber, estaba listo. Cargué el juego, e inicié sesión en mi cuenta. Me sentí totalmente eufórico. Los días siguientes, pasé todo mi tiempo libre jugando el juego. El propietario de Planeta Cyber llegó a conocerme debido a esta serie de eventos, y me llamó su mejor cliente.

Invité a Charlie, y él vino con Stephen, un viejo amigo de la Primaria Topanga a quien yo no había visto por un tiempo. Me enteré de que ambos tenían sus propias cuentas de WoW, y fuimos juntos a Planeta Cyber para jugar juntos. Creé un nuevo personaje en su servidor solo para poder jugar con ellos, aunque más adelante yo terminaría borrando ese personaje.

Después de eso, solo volví a ver a Charlie unas pocas veces. Elijah estaba ocupado con problemas en su vida, y dejó de venir. John Jo simplemente se desvaneció de mi vida en ese punto, sin ninguna razón en particular. No recuerdo exactamente la última vez que lo vi, pero fue durante este periodo.

Mi madre decidió mudarse a un apartamento en Woodland Hills. Yo reaccioné con indignación. ¡Un apartamento! Yo nunca antes había vivido en un apartamento, y siempre pensé que los apartamentos eran para gente pobre y de clase baja. Me sentía avergonzado de admitirle a quien fuera que yo ahora vivía en un apartamento.

El edificio se llamaba Apartamentos Renacimiento, cerca del área del Centro Warner de Woodland Hills. Nos mudamos a un apartamento de dos habitaciones, Mi madre sabía que yo estaba muy mayor para compartir mi habitación con mi hermana, así que ella me dio la segunda habitación, y ella y mi hermana compartían la habitación principal.

Dejar la casa azul en la Avenida Glade fue difícil. Había pasado muchos buenos momentos con mis amigos allí. Y mudarme fuera de ella en el mismo momento que dejé de ver a esos amigos… fue muy emocional. Lloré mi último día allí.

El nuevo apartamento de mi madre no estaba cerca de Planeta Cyber, y me sentía avergonzado de mostrar que yo vivía en un apartamento, así que deje de ver a mis amigos. Elijah fue a la última persona del grupo que vi. Una vez yo estaba en Planeta Cyber, y él me tocó el hombro para llamar mi atención. Fue un encuentro inesperado. Los dos hablamos un poco sobre el nuevo juego Halo 2, y le mostré a él mi personaje de WoW. Esa fue la última vez que lo vi.

Con el tiempo, perdí todo contacto con Charlie, John Jo, y Elijah. Los amigos con quienes la había pasado tan bien los últimos dos años ya no eran mis amigos. Para mí, se habían desvanecido. También dejé de ver a Philip y Jeffrey… ellos simplemente se olvidaron de mí, asumí yo. El único amigo que me quedaba era James Ellis.

La ventaja de mudarnos al apartamento era que mi madre consiguió Internet de alta velocidad. Pude jugar World of Warcraft en su computador, además de Halo 2 por medio de Xbox live.

Esa es la época en la que mi vida social terminó completamente. Nunca más volvería a tener una vida social satisfactoria. Este fue el principio de un periodo de mucha soledad en mi vida, en el cual mis únicas interacciones sociales serían por Internet a través de videojuegos, con la única excepción de mi amistad con James.

La habilidad de jugar videojuegos por Internet con otras personas temporalmente llenó mi vacío social. Me metí mucho en los videojuegos, y yo era demasiado joven e ingenuo para darme cuenta de la severidad de lo profundo que había caído. Esta pérdida de vida social, junto con el advenimiento de la pubertad, causó que yo muriera un poco por dentro.

Era demasiado como para que yo pudiera manejarlo, y dejé de preocuparme por mi vida y mi futuro. Inclusive dejé de preocuparme por lo que otras personas pensaran de mí. Me escondí en el mundo de World of Warcraft, un lugar que yo sentía que era cómodo y seguro.


Parte 4: Atrapado en el Abismo

Edad: 13-17

James Ellis también adquirió Xbox Live con Halo 2. Empecé a jugar con él por Internet, y nuestra amistad se volvió a encender después de estar congelada durante el año anterior. Nos encontraríamos en el juego después de la escuela, y las mañanas de los sábados. Los dos tuvimos partidas de Halo 2 por Internet, al igual que lo hacíamos con nuestros juegos de Nintendo 64 cuando éramos niños.

James sería mi único amigo a través del siguiente depresivo y solitario periodo de mi vida. Mi amistad con James me ayudaba a copar con la soledad. Los pocos momentos divertidos que tendríamos serían como una luz en la oscuridad para mí.

Ahora yo podía jugar World of Warcraft en casa de mi madre sin limitaciones, aparte de la escuela y tareas, por lo que me volví muy adicto al juego y a mi personaje en él. Eso era todo lo que me importaba.

Estaba tan metido en el juego que ya no me importaba lo que la gente pensara de mí. Yo veía la escuela solo como algo que me quitaba tiempo de jugar WoW. Me aburría mucho en la escuela, principalmente por el hecho de que yo todavía era el chico callado e invisible. Para aliviar mi aburrimiento, empecé a actuar de forma extraña y molesta hacia las personas para conseguir atención.

Me convertí en el "niño raro" en Pinecrest, y la gente empezó a burlarse de mí, pero no me importaba. Tenía mis juegos en línea para distraerme de las duras realidades de la vida que yo tenía tanto miedo de enfrentar. La única vez que me importó fue cuando un grupo de chicas de séptimo grado empezaron a molestarme, lo cual me lastimó mucho.

Una de estas chicas era Monette Moio, una chica rubia bonita quien era la hermana menor de Ashton. Ella debió haber pensado que yo era el máximo perdedor. Yo la odiaba tanto, y nunca la olvidaré. Empecé a odiar a todas las mujeres debido a esto. Las vi como criaturas malas, crueles, y sin corazón, que derivaban placer de mi sufrimiento.

En casa de mi padre, me obligaron a cambiar mi habitación a la habitación de abajo, la cual Tracy solía ocupar. Mi vieja habitación le fue otorgada a mi hermano bebé… Soumaya daría a luz muy pronto. Yo me sentí muy molesto por esto. Esa habitación era la habitación que me había hecho sentir entusiasmado de mudarme a esa casa. Mi padre y Soumaya pensaron que pasarme a otra habitación sería la mejor solución. El nuevo bebé tendría una habitación cerca de ellos, y yo tendría la habitación mucho más grande de abajo.

Cuando me mudé a la habitación de abajo, lentamente entré en razón de que eso era lo mejor. Mi nueva habitación era el doble de grande que la anterior, yo todavía tenía mi propio baño, y también tenía el pasillo que llevaba a la habitación. Técnicamente, tenía para mí todo el piso de abajo de la casa de tres pisos. Lo único malo de esto era que me daba miedo caminar por esas escaleras por la noche cuando se ponía oscuro… y el interruptor para prender la luz estaba en la parte inferior de las escaleras. Siempre le he tenido miedo a la oscuridad.

Soumaya dio a luz a un bebé niño, y lo llamaron Jazz. Ocurrió durante mi semana en casa de mi padre. Mientras mis padres y Soumaya estaban en el hospital, Alex Bubenheim nos recogió de la escuela, y nos quedamos en casa de ellos por las tardes. Esto ocurrió durante tres días, y finalmente, el día del nacimiento, mi padre apareció para anunciar el nacimiento de Jazz. Tuvimos una pequeña celebración, y la canción "Jessie's Girl" fue reproducida en el sistema de sonido de Alex. Siempre que yo escuchara esa canción en el futuro, siempre pensaría en ese día.

Fue un día muy emocionante. Yo ahora tenía un hermano… Era difícil de creer. Técnicamente, él es mi medio-hermano, pero yo siempre lo vería como mi hermano. Yo no me impacté tanto por su nacimiento como creí que me impactaría, posiblemente porque estaba tan atrapado en mis propios cambios personales y emocionales por los que estaba pasando.

Llegaron las vacaciones de primavera – mi primera época sin escuela desde que empecé a jugar WoW. Me consideré a mí mismo extremadamente afortunado de estar en casa de mi madre esa semana. No me gustaba estar en casa de mi padre, debido a que tenía tantos límites en la cantidad de tiempo que podía jugar mi juego. Al principio de las vacaciones de primavera, planeé pasar todo mi tiempo jugando WoW, subiendo el nivel de mi personaje, y olvidándome de mi horrible vida escolar.

Invité a James para que viniera al apartamento de mi madre por primera vez. Jugamos una partida de Halo 2, y luego decidí mostrarle World of Warcraft. Él no sabía nada sobre el juego. Me sentí muy entusiasmado de mostrárselo. WoW era el tipo de juego de James, después de todo. El pareció verse muy interesado.

Fuimos a la casa de mi padre el domingo de pascua. Él nos llevó a una fiesta organizada por unos amigos nuevos de él, los Thompson. Además de los Bubenheim, los Thompson se volvieron invitados frecuentes en las cenas de mi padre. Ellos consistían en John Thompson, un exitoso productor de películas, y su esposa Tatiana. Ellos tenían tres niños: Isabella, la hija mayor, era dos años menor que yo, y los gemelos Josh y Alessandra tenían la misma edad que mi hermana.

El primer día yo y mi hermana los conocimos, y creo que fue en ese domingo de pascua que jugamos con ellos espléndidamente en su patio. Pero pronto, después de que vinieron unas veces más, empecé a tener sentimientos de nerviosismo y miedo al tener a esas dos niñas cerca, principalmente porque pensaba que todas las mujeres me odiaban.

La forma en que me trataban las chicas en mi escuela jugó una gran parte en mi resentimiento hacia todas ellas durante esta época. Este resentimiento solo se volvería más y más grande a medida que yo sería tratado injustamente por el sexo femenino.

Mi madre nos llevó al estreno de Guerra de las Galaxias Episodio 3: La Venganza del Sith. Siendo un enorme fan de Guerra de las Galaxias, ese fue un día muy grande para mí. El Episodio 3 completaría toda la saga de Guerra de las Galaxias. Era la película más anticipada. Poder verla antes que todos los demás me hizo sentir especial. Me gustó mucho el personaje de Anakin Skywalker, y quedé sorprendido al ver su épica transformación a Darth Vader en la pantalla grande de alta calidad.

Finalmente teniendo algo de lo que alardear, al día siguiente le conté a todos en la escuela que fui al estreno debido a que mi madre es amiga de George Lucas. El problema era que la mayoría de chicos del octavo grado consideraban que La Guerra de las Galaxias era un interés "para nerdos", y que no les importaba. Me sentí frustrado y decepcionado por su reacción.

A medida que la secundaria llegaba a su fin, la pasé miserablemente allí. Yo era extremadamente impopular, era ampliamente detestado, y era percibido como el chico más raro de toda la escuela. Yo tenía que actuar raro para obtener atención. Estaba harto de ser el niño invisible y tímido. La infamia es mejor que ser completamente invisible.

Las burlas que yo recibía eran agridulces. Se sentía horrible ser molestado y sufrir de matoneo… me causaba mucho dolor y furia… pero al mismo tiempo, me gustaba recibir tanta atención. Se sentía bien tener la suficiente seguridad en mí mismo para empezar peleas con los chicos populares que montaban patineta. Era eso, o seguir siendo ignorado por todos como ocurrió en el sexto y séptimo grado. Nunca supe cómo ganar atención positiva – solo negativa.

Mi experiencia durante la secundaria de verdad oscureció mi percepción del mundo, y esta se tornaría más y más oscura desde ese momento, a medida que yo sufría más y más. La forma en que yo era tratado por las niñas en esa época, especialmente por esa malvada perra de Monette Moio, inició en mí un intenso miedo hacia las mujeres. Lo gracioso de esto es que en secreto, Monette me atraía. Ella fue la primera chica que de verdad me atrajo, y nunca se lo admití a nadie.

Ser molestado y ridiculizado por la chica que me gustaba me hirió profundamente. El mundo que crecí creyendo que era brillante y alegre se había acabado. Yo estaba viviendo en un mundo depravado, y no quería aceptarlo. No quería pensar en ello. Es por eso que me sumergí en los juegos en línea como World of Warcraft. Me sentía a salvo allí.

Yo estaba tan obsesionado con jugar WoW que nunca me puse a pensar en el hecho de que pronto tendría que atender a la escuela preparatoria. A medida que se acercaba el fin de la secundaria, el prospecto empezó a aparecer en mi mente más y más. En un momento me imaginé cómo sería mi vida en la preparatoria, basándome en cómo habían sido las cosas para mí en la secundaria. No era una imagen bonita.

Yo no quería lidiar con la crueldad de las mujeres en la preparatoria, y me imaginé que sería mucho peor que cualquier cosa que yo hubiese experimentado antes. Le rogué a mis padres que me enviran a la Preparatoria Crespi Carmelite, una escuela católica solo para niños.

Mi padre me llevó allá para conocer la escuela, y no se veía tan mal. Era una escuela privada muy prestigiosa. Por lo menos yo no tendría que lidiar con ningún miedo a las mujeres allí. Presentamos una aplicación. Unas semanas después, recibí la noticia de que había sido aceptado en Crespi.

La graduación del octavo grado fue una pesadilla. Todos debían subir al escenario y hablar hacia toda la audiencia. Teníamos que decir nuestro nombre, y decirle a todos a qué escuela planeábamos ir. La audiencia consistía en las familias de los estudiantes, además de hermanos, hermanas o amigos que deseaban asistir. Mi padre y mi madre asistieron, además de Soumaya, Khadija, mi hermana, e inclusive mi hermano bebé, Jazz.

La graduación tuvo lugar por la tarde. Mientras esperaba con los demás, empecé a sentir que temblaba. Yo hasta tenía miedo de hablar en frente de un salón de clases… y hablar en un micrófono hacia cientos de personas era demasiado para mí. Yo no entendía cómo es que todos parecían estar bien con eso. Envidiaba su valentía.

Cuando llamaron mi nombre yo no quería ir, pero se me requería hacerlo, así que me impulsé a mí mismo a hacerlo. Caminé hacia el micrófono, y nerviosamente dije "Mi nombre es Elliot, y planeo ir a la Preparatoria Crespi". Escuché mi propia voz por los altavoces, y todos me miraron. Eso me hizo encogerme del miedo. Rápidamente me alejé para darle paso a la persona siguiente. Se había terminado. El octavo grado se había terminado. La secundaria había terminado.

Me despedí de algunas de las personas que conocía. Alfred Graham y Brice Miller me dijeron que ellos irían a Crespi también. Por lo menos conoceré a dos personas en Crespi el primer día, pensé yo. El pensamiento de ir a la preparatoria me produjo escalofríos. Traté de no pensar en eso, y lidiar con eso más adelante.

Después de la ceremonia me despedí de la directora, y ella me felicitó por completar la secundaria. Camino a casa, mi familia parecía muy orgullosa de mí. Yo no me sentí orgulloso. No sentí que había logrado nada. La secundaria, aunque empezó bien los primeros dos años, terminó siendo un desastre.

Para las vacaciones de verano planeé pasar todo mi tiempo jugando WoW, y olvidándome de todo lo demás. Alcancé el nivel más alto con mi personaje de WoW: El nivel 60. Para ser honesto, consideré que este fue un logro enorme y muy importante. Me uní a un gremio con mi personaje, e hice algunos amigos por Internet gracias al gremio. No podía esperar a jugar más con mi personaje, explorando todo lo que el juego tenía para ofrecer, y consiguiendo más partes de armadura y otros objetos.

Solo una semana después de que empezaran las vacaciones de verano, mi madre me dijo que mi padre y Soumaya irían a Marruecos, y que yo sería forzado a ir con ellos. Esas noticias me molestaron tremendamente. Yo pregunté qué tan largo sería ese viaje, y me dijeron que duraría ocho semanas. ¡¿OCHO SEMANAS?! Yo no podía creer lo que estaba escuchando. Hice un gran berrinche.

Primero, yo nunca sentí ningún tipo de entusiasmo por Marruecos. El país es muy atrasado, y eso me hacía sentir muy incómodo. Ellos ni siquiera tenían los últimos videojuegos. ¿Y ser forzado a ir allá por ocho semanas? Eso duraría todo el verano y las primeras dos semanas de preparatoria. Era todavía más tiempo que la última vez que fui, y esa vez pensé que era mucho tiempo.

Yo no podría jugar nada de WoW durante dos meses. Ese prospecto me hizo sentir devastado. Le rogué a mi madre que no me hiciera ir, pero mi padre y Soumaya insistieron en llevarme a mí y a Georgia, y mi madre probablemente deseaba tener dos meses sin niños que cuidar. La decisión fue tomada, y los planes fueron establecidos. Ellos ya tenían un tiquete de avión listo para mí. Yo iría a Marruecos. Apuesto a que todos ellos sabían que yo protestaría contra ir, por lo cual esperaron hasta el último minuto para decírmelo.

El último día de la semana con mi madre fue el día en el que viajaríamos. Mi madre me llevó a mí y a mi hermana a un asado en la casa de sus amigos Alan y Rebecca. Estuve triste todo el día. No hice nada ese asado, excepto columpiarme en su columpio, en completa miseria. Cuando llegamos a casa jugué WoW por última vez. Tomé ventaja de las pocas horas que me quedaban para jugar. Mi madre me permitió quedarme jugando hasta la media noche. Obtuve una parte de armadura bastante buena para mi personaje. Yo no quería dejar el juego.

Cuando llegamos a la casa de mi padre al día siguiente, escuché noticias peores. Mi padre tenía que trabajar durante las primeras semanas del verano, por lo cual se encontraría con nosotros hasta la mitad del viaje. ¡Solo Soumaya nos llevaría a Marruecos! Yo siempre odié viajar con Soumaya. Ella lo hacía todo difícil. El bebé Jazz iría con nosotros, por supuesto, y el estrés de cuidar a un bebé llorando mientras viajábamos puso a Soumaya de muy mal humor. Yo no estaba feliz para nada.

Como lo esperaba, el viaje fue un desastre. El bebé Jazz lloró mucho durante el viaje, y Soumaya no estaba del mejor humor. No viajamos en primera clase, y tuvimos que hacer tres paradas; una en Michigan, otra en París, y otra en Casablanca, antes de tomar un avión pequeño a Tangier. Fue un viaje miserable, el total opuesto de lo bien que la pasé el año anterior en mi viaje a Malasia.

Tomamos un taxi a casa de Khadija justo cuando llegamos. Khadija fue a casa en Marruecos en un avión diferente, unos días antes que nosotros, y ella ya estaba instalada. Después de desempacar en casa de Khadija, caminamos a la enorme casa del padre de Soumaya donde nos encontramos otra vez con Ayman.

Recuerdo jugar con Ayman en mi anterior viaje a Marruecos… Él había crecido mucho desde entonces. Para mi consternación, él era más alto y fuerte que yo, a pesar de ser dos años más joven que yo. Yo siempre era bajito y físicamente débil… así es como había sido toda mi vida. Instantáneamente nos volvimos amigos de nuevo después de compartir un poco, y jugué a las escondidas y "las traes" con él, y sus dos hermanos más jóvenes.

No me gustó tener que estar en Marruecos todo el verano, pero intenté sacarle el mayor provecho. Ayman hizo que mi estadía allí fuese más divertida. Usualmente salíamos solos a explorar la ciudad de Tangier. Ayman sabía dónde estaba todo, y Soumaya confiaba en que él me mostrara el lugar. Georgia a veces iba con nosotros. La pasamos bien juntos, y nos la llevamos bien.

Los Thompson se unieron a nosotros en Marruecos un par de semanas después de que llegamos. Georgia estaba feliz de que Alessandra, Josh e Isabella estuviesen allí para jugar con ella. Yo no me sentía feliz de eso. En esa época yo les tenía tanto miedo a las niñas que me mantuve alejado de Alessandra e Isabella. Aunque yo no le quería admitir a Ayman que yo le tenía miedo a las niñas, ya que eso hubiese sido vergonzoso, así que simplemente le dije que pensaba que ellas eran demasiado inmaduras. Él no entendía eso, ya que yo era muy inmaduro en ese entonces.

Para mi catorceavo cumpleaños, Soumaya organizó una pequeña fiesta en la casa de su padre. La mayoría de invitados eran sus amigos de Marruecos, y algunos de ellos ni siquiera sabían que la fiesta era para mi cumpleaños. Eso me molestó un poco. Ellos me trajeron un pastel, y cuando lo mostraron todos los invitados se reunieron para desearme feliz cumpleaños. Esa sería la última vez que yo pasaría mi cumpleaños con otras personas que no fuesen mi familia. Me sorprendí de que yo ahora tenía catorce años. Catorce sonaba como un número muy grande. Yo no me sentía como alguien de catorce años. Yo todavía me sentía como un niño, y en todos los aspectos, lo era.

Mi padre ni siquiera pudo llegar a mi cumpleaños. Eso me afectó mucho. Él llegó unos días después. Una vez llegó, viajamos por Tangier y otras áreas como familia. Khadija y Ayman a veces iban con nosotros. El padre de Soumaya poseía una casa en la playa, y usualmente íbamos allá para ir a la playa. Una vez me agarró un virus mientras nadaba en el océano, lo cual resultó en que me enfermara mucho. Pasé toda una semana de las vacaciones en la cama, con dolores y vomitando. Yo nunca me había enfermado antes en mi vida. Siempre que pensara sobre Marruecos en el futuro, pensaba sobre esa horrible experiencia.

Una vez, cuando se acercaba el fin del viaje, tuve una pijamada con Ayman en la casa del padre de Soumaya. Él me mostró videos pornográficos europeos en la mitad de la noche. Pude observar el acto del sexo en mucho más detalle que cuando di ese vistazo en Planeta Cyber. Yo no quería mirar, pero mi curiosidad me ganó. Ver un video de seres humanos haciéndose cosas tan raras e innombrables entre ellos me revolvió el estómago. Yo no podía entender lo que estaba viendo. Y aun así, noté que me estaba sintiendo excitado. Sentí el deseo de hacer esas cosas, de tener sexo con la mujer desnuda que vi en el video. Fue un sentimiento extraño que abrumó todo mi cuerpo. Pude sentir como mi pene se endurecía. Es ahí cuando noté que finalmente estaba pasando por la pubertad. Que me salven los cielos.

El viaje fue demasiado largo, y al final me sentí deprimido y extrañando mi casa. Todo lo que quería hacer era regresar a casa y jugar WoW, y aún así tenía que aceptar que una vez llegara a casa, tendría que empezar la preparatoria inmediatamente. Aunque supuse que poder jugar WoW de nuevo compensaría eso. Y eso de seguro sería mejor que seguir estando en Marruecos. Me estaba cansando de eso.


14 Años

Sentí muchísimo alivio cuando regresé a los Estados Unidos. Tuvimos que viajar separados de mi padre otra vez debido a que teníamos horarios de vuelo diferentes, pero el viaje de regreso no fue tan malo debido a que ansiaba jugar WoW de nuevo.

Solo tuve un día libre antes de regresar a la escuela. Cuando regresé a casa de mi madre, le di a ella un abrazo enorme… Ese fue el lapso más largo que he estado lejos de mi madre. Después de eso, inmediatamente pregunté si podía usar su computador y jugar mi juego. Inicié sesión en mi cuenta, y mi personaje estaba justo como lo había dejado hace dos meses. Saludé a todos mis amigos en línea, e intenté ponerme al día en todo.

El temido día llegó muy pronto – tuve que empezar la preparatoria. El año escolar ya había empezado cuando yo estaba en Marruecos, así que sería el "niño nuevo" otra vez. Eso lo empeoró todo. Mi padre me llevó a la escuela en mi primer día. Cuando llegamos allí, me sentí intimidado por todos los chicos enormes de la preparatoria, y lloré por unos minutos, diciéndole a mi padre que tenía mucho miedo de salir.

Tuve que ir, y pronto, lo hice. Entramos a la oficina principal donde me encontré con Brice Miller. Nos saludamos antes de que me llevaran a mi primera clase del día. Alfred Graham estaba en esa clase, y él me ayudó a acomodarme.

En la hora del almuerzo, Alfred me mostró toda la escuela. Empecé a sentirme mucho más cómodo. Él me presentó a algunos de los otros estudiantes de primer año de preparatoria. En el jardín, conocí a Pascal y su grupo de amigos. Inmediatamente me desagradaron. Pascal era presumido y popular, así que me sentí intimidado. Él era como el equivalente a Robert Morgan, pero en Crespi.

A medida que conocí a más personas, ¡me encontré con Keaton Webber! En Crespi, no me esperaba encontrarme con más personas que ya conocía. De verdad me sorprendió. Yo no había visto a Keaton desde que él se fue de la Primaria Topanga al final del cuarto grado. Keaton todavía era el cretino arrogante que siempre fue en Topanga, pero él tenía su propio grupo de amigos skateboarders, como Andy Moussa y Aaron Amman.

Como lo esperaba, fallé en hacer amigos nuevos. Me sentía tan abrumado por la brutalidad del mundo que ya no me importaba. La primera semana, tuve mi primera experiencia de matoneo de verdad – no solo que me molestaran como en Pinecrest. Unos horribles sujetos del doceavo grado me vieron como objetivo porque yo me veía como un niño de diez años, y era físicamente débil. Ellos me lanzaban comida durante el almuerzo, y después de la escuela. Eso me hervía la sangre de la ira, pero yo tenía demasiado miedo como para hacer algo al respecto. ¿Qué tipo de personas horribles y depravadas se burlarían de un niño más joven que apenas entraba a la preparatoria? Me pregunté a mí mismo.

Después de las primeras semanas en la preparatoria, concluí que mi tiempo en Crespi no sería agradable para nada. Me metí más en World of Warcraft, descuidando mi tarea, y pasando todo mi tiempo libre jugando ese juego.

Como regalo tardío de cumpleaños, mi padre me compró una nueva laptop que podía correr WoW. No era muy poderosa, pero tenía un desempeño adecuado. Esto me permitió tener más tiempo jugando mi juego. Durante las semanas con mi padre, Soumaya siempre estaba respirándome en la nuca, revisando qué tanto tiempo yo le dedicaba a jugar WoW, pero ya que mi habitación estaba en el piso de abajo, aislada del resto de la casa, pude jugar tanto tiempo extra como pude sin que se enteraran.

Una vez, mientras jugaba WoW después de cenar en casa de mi madre, escuché a mi hermana ver una nueva serie llamada Avatar: El Último Maestro del Aire, por televisión. Decidí darle un vistazo. La disfruté mucho – tenía una historia magnífica establecida en un mundo de fantasía donde las personas podían controlar el poder de los elementos. Una vez vi el primer episodio, la historia me enganchó. El Príncipe Zuko era mi personaje favorito; él era un príncipe desterrado que estaba intentando recobrar su lugar justo en el mundo. Yo siempre me vi reflejado en él. Avatar: El Último Maestro Aire se convirtió en mi serie de televisión favorita.

Mi madre me informó que ella acababa de hablar por teléfono con Arte Ellis, y que él le dijo a ella que James ahora estaba jugando World of Warcraft. Me dio mucho gusto escuchar eso. Ahora podía compartir mi más grande interés en el mundo con mi buen amigo… mi único amigo. Luego fui a casa de James para pasar la noche, lo cual no había hecho por mucho tiempo. Él me mostró su personaje de WoW, el cual estaba a nivel 20. Nosotros no estábamos en el mismo servidor, así que no podíamos jugar juntos. La única forma sería que empezáramos desde el principio, pero estábamos muy metidos en nuestros personajes como para hacer eso. Yo estaba bien con eso. James estaba muy fascinado por mi personaje nivel 60, y la mayoría del tiempo él simplemente me vería jugar. También jugamos mucho Halo 2 juntos.

Tener estos intereses en común con James me recordó los viejos tiempos cuando éramos niños; cuando ambos estábamos interesados en montar patineta, y antes de eso, Pokemon. Esta nostálgica experiencia me dio un pequeño respiro de mis sufrimientos en la escuela.

Mi vida en Crespi empeoró. Alfred y Brice aparentemente le contaron a todos lo raro que yo era en Pinecrest, y los estudiantes en mi propio grado empezaron a molestarme. Ellos se entraron que no me gustaba que me dijeran que yo montaba patineta, y eso era verdad. Debido a que fracasé en volverme bueno montando patineta, desarrollé un odio hacia el deporte, y siempre que alguien me decía que yo montaba patineta, eso me recordaba mi fracaso, y me enfurecía. Toda la escuela empezó a llamarme así para hacerme enfurecer, además de otros nombres insultantes.

Ellos me molestaban porque yo les tenía miedo a las mujeres, tirándome insultos como "maricón". La gente también robaría mis pertenencias y correrían para tratar de hacer que yo corriera detrás de ellos para recuperarlas. Y claro que correría para recuperarlas, furioso hasta la médula, pero yo era tan pequeño y débil que ellos pensaban que era muy cómico. Yo odiaba demasiado a todos en esa escuela.

La cosa llegó al punto donde tenía que esperar en una esquina desolada para que se despejaran los pasillos antes de que pudiera caminar a clase. También tomé rutas largas alrededor de la escuela para evitar a los abusones. Mis padres empezaron a considerar no dejarme seguir en esa escuela después del noveno grado.

Cuando llegaron las vacaciones de invierno, sentí como si hubiese llegado a una isla tranquila después de nadar a través de una tormenta horrible. Fue un alivio muy agradable. Las vacaciones durarían tres semanas, y yo me sentí muy decepcionado de que dos de ellas las pasaría en casa de mi padre, y solo una en casa de mi madre.

Yo odiaba estar en casa de mi padre debido a que Soumaya empezó a sospechar más y más sobre qué tanto tiempo yo jugaba WoW, y ella pondría límites a mi tiempo de juego siempre que me agarraba jugando. No pude participar en mis eventos de cinco horas para obtener piezas raras de armadura para mi personaje mientras estuve en casa de mi padre.

Fue durante mis vacaciones de invierno que experimenté mi primera masturbación y eyaculación. Esa fue una de las experiencias más peculiares y memorables de mi vida. En esa época yo ya estaba atravesando por las etapas de la pubertad, y sentía muchos deseos sexuales. Por las noches, usualmente fantaseaba sobre chicas bonitas desnudas mientras frotaba mi pene contra mi colchón.

Una vez, mientras hacía esto, sentí un intenso adormecimiento agitador alrededor de mi pene totalmente erecto, el cual se extendió por todo mi cuerpo. Se sintió mágico y extático, y seguí frotando mi pene contra el colchón. Ahí es cuando ocurrió el orgasmo. No podía creer el placer que sentí. Miré mi pene para ver que mi semen estaba saliendo de él, como una erupción volcánica de fluido blanco y pegajoso. ¿Qué me estaba ocurriendo? Me pregunté a mí mismo dentro de mi nerviosa emoción. Eso era algo que nunca había experimentado antes – algo totalmente ajeno a mi mundo. Me sentí muy culpable después de eso, así que no se lo conté a nadie.

Empecé a masturbarme regularmente. Al principio solo lo hacía frotando mi pene contra mi cama, pero con el tiempo escaló a mirar fotos de mujeres por Internet mientras frotaba mi pene contra mis pantalones, fantaseando sobre hacer cosas sexuales con ellas. Yo no sabía cómo acceder a sitios porno, así que simplemente navegaría por sitios web normales hasta encontrar una foto de una chica candente con la cual masturbarme.

Desarrollé una libido muy alta, y yo siempre la tendría. Ese fue el inicio de mi infierno en vida. Pasar por la pubertad destruyó totalmente mi existencia. Me condenó a vivir una vida de sufrimiento y deseos sin satisfacer. Inclusive a mi corta edad, me sentía deprimido porque deseaba sexo, pero sentía que no lo merecía. Yo creía que nunca experimentaría el sexo en la realidad, y tenía razón. Nunca lo hice. Finalmente estaba interesado en las mujeres, pero no había forma de que yo llegara a conseguir alguna. Y así, mi inanición comenzó.

Los chicos en mi grado hablaban mucho sobre sexo. Algunos inclusive me comentaron que habían tenido sexo con sus novias. Eso fue lo más devastador y traumatizante que había escuchado en mi vida. ¿Niños teniendo sexo a mi edad de catorce años? No lo podía creer. ¿Cómo es que ellos podían tener experiencias tan íntimas y placenteras con chicas, mientras que yo solo podía fantasear sobre eso? Empecé a preguntarme eso a mí mismo, frecuentemente.

Esta era una escuela de solo chicos… ¿Cómo demonios podían esos chicos conocer chicas con quienes tener sexo? Me pregunté. Yo esperaba que estuviesen mintiendo. Lo esperaba con toda el alma. Escuchar eso de verdad me estremeció hasta la médula. No hay palabras que puedan describir que tanto odio y envidia sentí hacia esos chicos. Ese odio solo se haría más grande mientras yo más sufría de mi hambruna sexual. Tenía mucho miedo de hablar sobre eso con quien fuera, así que lo oculté… por un tiempo.

Estos eventos recientes causaron que yo me ocultara más y más del mundo. Ahogué toda mi miseria en los juegos en línea. World of Warcraft era la única razón que me quedaba para seguir viviendo. Mis calificaciones en Crespi bajaron dramáticamente. Ya no me importaba. Yo odiaba esa escuela. Yo no quería pensar en mi futuro. A lo único que le prestaba atención de verdad era a mi personaje de WoW. Mi personaje se había vuelto muy poderoso en el juego, y yo era parte de uno de los mejores gremios. Dentro de este gremio, participé en muchos eventos de cinco horas para obtener mejores objetos y piezas de armadura para mi personaje.

Mi madre se mudó a una casa nueva con piscina, la cual ella pudo conseguir en arriendo por un precio justo. Ella me recogió a mí y a mi hermana en la casa de mi padre, y nos llevó allá como sorpresa. La casa estaba localizada cerca de la vieja casa azul, aunque en un área más bonita. Eso ocurrió un día en el cual yo tenía un evento de WoW por la tarde, y yo estaba muy preocupado de si podría asistir al evento a tiempo o no. Así, cuando llegamos a la casa nueva, ni siquiera la exploré – inmediatamente conecté mi laptop para jugar WoW. Estaba obsesionado.

Después de sufrir tanto matoneo durante el octavo y noveno grado, me volví más tímido de lo que nunca había sido en mi vida. Me sentía pequeño, débil, y sobre todo, sin ningún valor. Lloré yo solo, en la escuela, todos los días.

El último día del noveno grado fue el peor de todos. Yo tenía Educación Física en el gimnasio, y uno de mis odiosos compañeros de clase llamado Jesse estaba alardeando de haber tenido sexo con su novia. Desafiante, yo le dije que no le creía, así que él reprodujo una grabación de voz que sonaba como él y su novia teniendo sexo.

Pude escuchar a la chica diciendo su nombre una y otra vez mientras jadeaba frenéticamente. Él me sonrió arrogantemente. Me sentí tan inferior a él, y lo odié por eso. Fue en ese momento que me llamaron a la oficina del director. Cuando llegue allí, mi madre me estaba esperando para llevarme a casa. Lloré muy fuerte cuando le conté sobre lo que había pasado. Ese fue el último día que puse pie en la Preparatoria Crespi Carmelite.

Crespi se había acabado. Pensé que finalmente podría relajarme. Pero no tenía ni idea de que lo peor estaba por venir. Mis padres me impactaron con una noticia muy horrible – ellos planeaban enviarme a la Preparatoria Taft. Taft tenía cinco veces más estudiantes que Crespi, era una escuela pública, tenía niñas, y tenía una mala reputación. Nunca antes había sentido tanto miedo. ¿Cómo es que me hacían eso, después de saber lo que tuve que sufrir en Crespi? La Preparatoria Taft me comería vivo y escupiría mis restos. Me sentí traicionado por mis padres.

Además de eso, ellos me dijeron que tendría que ir a la escuela de verano en Taft muy pronto. Reprobé algunas clases en Crespi, y tenía que hacer recuperación en estas. Se suponía que el verano fuera una época de paz y relajación. Este estaba resultando ser el peor verano de mi vida.

Fui con mis padres al evento de Orientación de Taft, y fue una experiencia horrible. Me sentí abatido por lo grande que era la escuela, y lo intimidantes que eran los estudiantes altos. Inclusive les rogué a mis padres que me enviaran de regreso a Crespi, ya que yo sabía que Taft sería mucho peor.

La pasé horrible en la escuela de verano. Recuerdo como yo solía odiar que mis padres me enviaran a los campamentos de verano… pero estos eran como un paraíso comparado con la escuela de verano en Taft. Me perdí en mi primer día. Me sentí tan aterrorizado que me escondí en los pasillos durante el receso. Pasé mi tiempo en la escuela de verano extenuantemente esperando a ir a casa para poder jugar WoW con tranquilidad.

Mi quinceavo cumpleaños se dio en medio de la escuela de verano. Me sentí tan miserable durante este periodo que ni siquiera pensé mucho en mi cumpleaños. Fue tan anodino que a duras penas recuerdo algo de él. Creo que simplemente salí a cenar con mi madre, y jugué WoW después de eso.

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