Cómo ser paciente

Original in English by Celestine Chua, from PersonalExcellence.co


Querida Celes, toda mi vida he tenido problemas con la paciencia.

Ahora que estoy volviéndome más adulta, y estoy teniendo más experiencias en mi vida, he notado que desesperadamente necesito paciencia.

¿Qué puedo hacer para desarrollar paciencia?

– Cindy

¿Cómo le hace uno para dejar de ser una persona impaciente, y ser una persona naturalmente paciente?


Impaciencia: Un efecto, no una causa


Lo primero es darnos cuenta de que la impaciencia, al igual que otras características que tienes, es simplemente la mezcla de varias creencias arraigadas…

Las cuales son el resultado de tu crianza y sucesos pasados.

Esto significa que tú no eres impaciente porque "así es como eres y ya", o porque "así es como naciste".

Tú eres impaciente debido a ciertas creencias que tienes sobre ti mismo/a y el mundo.

Esto es algo de lo que se dieron cuenta los participantes de mi programa "Un mejor yo en 30 días":

Durante la primera semana, ellos invirtieron tres días enteros (Días 2 a 4) analizando sus características indeseadas, pelando las capas de sus personalidades, y extirpando las razones de por qué ellos son quienes son hoy en día.

Muchos de ellos descubrieron las razones fundamentales detrás de sus características indeseadas, determinando que el origen de estas se dio a muy temprana edad durante sus niñeces.

Estas causas raíz eran las cosas que los hacían exhibir aquellas características indeseadas una, y otra, y otra vez, a pesar de sus continuos esfuerzos de no comportarse de esa forma.

Abordar la impaciencia usando métodos externos como forzarte a tener una personalidad paciente, las afirmaciones, y regular la respiración, puede ayudar…

Pero solo limitadamente, debido a que la causa raíz no está siendo abordada.

Es más importante que entiendas la causa raíz de tu impaciencia, y que la ataques de adentro para afuera, lo cual creará un cambio permanente en tu comportamiento.


La causa raíz de la impaciencia


Entonces, ¿qué es lo que causa la impaciencia?

Para entender esto, primero necesitamos entender lo que es la impaciencia.


¿Qué es la impaciencia?


De acuerdo a Dictionary.com, la impaciencia significa falta de paciencia; inquietud; una intolerancia hacia cualquier cosa que frustre, retrase u obstaculice.

Una persona impaciente nunca quiere esperar a otros, o lo hace muy a regañadientes.

Una persona impaciente siente ansiedad cuando las cosas no salen de acuerdo al plan.

Una persona impaciente usualmente siente una gran sensación de urgencia de terminar las cosas y moverse a la siguiente cosa, la siguiente tarea, el siguiente lugar, la siguiente parada, etc.

Él o ella usualmente tiene poca consideración o interés en lo que está ocurriendo en estos momentos, porque en su mente él o ella ya está pensando en lo siguiente que él o ella tiene que hacer.

Como puedes ver, la persona impaciente es alguien que usualmente siente una cantidad considerable de urgencia, presión y estrés internos.

Es como si él o ella estuviese intentando apresurarse para llegar a algún lado, o tiene algo que necesita completar tan pronto como sea posible.

¿Pero por qué? ¿Por qué es que la persona impaciente siente más urgencia que otras personas?

¿Qué causa eso? ¿Exactamente por qué vive con prisa la persona?


Mi experiencia con la impaciencia


Tal vez ayude si comparto mi propia experiencia con la impaciencia.

Yo solía ser una persona altamente impaciente – me sentía fastidiada siempre que la gente bloqueaba mi camino.

Yo nunca podía aguantar el esperar más de unos minutos a que llegara el bus antes de sentirme irritada de lo largo que se estaba tardando.

Si las cosas progresaban más lentamente de lo que yo esperaba, me sentía fastidiada e irritada.

Pensamientos como, "¿Por qué es tan lento esto?", "¿Por qué no puede ser más rápido?" o "¿Qué es lo que sigue?", eran muy familiares para mi.

Lo gracioso es que yo nunca fui consciente de mi impaciencia, hasta el año pasado.

Es más o menos como cuando tú no sabes en medio de lo que estás, hasta que das un paso hacia atrás para ver las cosas con más claridad.

Antes yo siempre pensaba que mis (impacientes) reacciones eran reacciones normales instintivas que cualquier otra persona tendría si estuviese atrapada en la misma situación que yo.

Pero fue solo después de que pausara y reflexionara sobre mis pensamientos y comportamientos que me di cuenta de que yo, de hecho, era una persona impaciente.

Cuando empecé a escudriñar en mi impaciencia, mis respuestas me abrieron los ojos.

Me pregunté a mi misma rotundamente: "¿Por qué siempre tengo tanta prisa?"

Resultó que yo había estado tan fijada en alcanzar una cierta visión final, una cierta meta definitiva, para mi futuro, que se me había pasado totalmente el vivir en el presente.

Cuando escudriñé más profundamente, me di cuenta de que esta fijación (en el futuro) se estaba dando debido a una innata infelicidad conmigo misma.

Yo siempre he tenido la creencia subconsciente de que no soy lo suficientemente buena.

En mi mente yo pensaba que si me pusiese a trabajar en cambiarme a mi misma, a alcanzar visiones más grandes, y alcanzar más metas, finalmente me sentiría contenta y feliz.

Siendo así, yo seguía proyectando hacia el futuro, usándolo como mi fuente de salvación.

¿Pero acaso eso funcionó? No de la forma que me lo imaginaba.

Siempre que yo alcanzaba mis metas me sentía feliz en ese momento…

Sin embargo, en poco tiempo me ponía a pensar, "¿Qué sigue?", y regresaría a esa personalidad impaciente.

Yo tenía prisa constantemente, tratando de llegar de un lugar (sea una visión mental, o un lugar físico) al siguiente.

Me sentía impulsada a seguir avanzando, seguir moviéndome, para poder alcanzar esa elusiva visión final en la que finalmente sería feliz algún día.


La infelicidad contigo mismo se proyecta como impaciencia hacia otros y el mundo


¿Puedes ver el problema?

El problema no era que yo no había alcanzado todavía mi meta final definitiva.

Nunca habrá un fin para mis metas o visiones, debido a que siempre hay espacio para crecer, espacio para ser mejor.

El problema tampoco era mi deseo de establecer metas, ya que el deseo de mejorar es parte de la experiencia humana…

No hay nada peor que una persona que no tiene visión ni sueños.

En mi caso, el problema era:
  • Mi inherente infelicidad conmigo misma
  • Mi creencia de que tenía que llegar a cierto punto antes de poder ser feliz, y ser considerada lo suficientemente buena
Yo seguía pensando que había algo malo conmigo, y que había algo que debía ser arreglado, lo cual me llevó a seguir mirando hacia el futuro para abordar esa brecha.

¿Pero acaso eso era verdad? ¡No! No había nada malo conmigo entonces, ¡ni tampoco había nada malo conmigo en el momento presente!

Mi creencia de que había algo mal era una creencia errada que me había puesto en un ciclo de sentirme insatisfecha, tratando de trabajar en mis áreas de insatisfacción, y sentirme insatisfecha nuevamente inclusive cuando esas áreas eran abordadas.

Era una creencia errada la que creaba esta urgencia sin fin de siempre apresurarme, actuar más rápido, dejar de ser una lenteja, y moverme, para poder empezar a trabajar en el elemento siguiente.

Esto fue precisamente por qué casi todo me molestaba, por qué cada pequeña cosa – ya fuese que el bus llegara tarde, o que la impresora se atorara – era un obstáculo en mi camino de alcanzar mi visión final, mi visión de volverme una persona más deseable y menos odiada.

Todas estas pequeñas cosas actuaban como obstáculos de que yo alcanzara mi felicidad.

Mi ansiedad hacia el mundo externo en realidad era debida a mi ansiedad producida por pensar en que tenía que gastar un segundo más siendo mi yo presente (el cual yo odiaba).

Lo que finalmente resolvió mi impaciencia fue cuando abordé mi creencia auto-limitante sobre mi misma:

El por qué yo (constantemente) sentía que no era lo suficientemente buena, y por qué me odiaba tanto.

Cuando hice eso, los sentimientos de impaciencia se desvanecieron como agua que cae de la piel. Ya no volví a ser impaciente.

(El tema del odio hacia uno mismo, y cómo abordar ese problema, es un tema separado para otro día.)


Impaciencia: Una emoción que no tiene lugar en tu corazón


La causa raíz de mi impaciencia podría no ser la misma que la causa raíz de tu impaciencia – y simplemente compartí mi historia como un ejemplo de que la impaciencia en realidad es un efecto, y no una causa a ser atacada.

Aunque es natural mirar hacia el futuro, y querer alcanzar tus metas tan pronto como sea posible, definitivamente hay algo mal cuando este deseo repetidamente se manifiesta como un sentimiento constante de impaciencia, una fuente de auto-presión (de una forma dañina), y un fastidio hacia las cosas que se te cruzan en el camino.

Estas son emociones negativas, llenas de tensión, basadas en el miedo, las cuales no tienen lugar en nuestras vidas.

Su presencia con frecuencia sugieren creencias incongruentes y debilitantes, las cuales deberían ser corregidas tan pronto como sea posible.

Ten en cuenta que uno puede desear alcanzar un futuro mejor, y de todas formas estar en paz en el momento presente – ambas cosas no son mutuamente exclusivas.

Ahora compartiré contigo un ejercicio simple de 15 minutos para escudriñar hasta encontrar la causa raíz de tu impaciencia.

Si con frecuencia experimentas ataques de impaciencia, o si eres impaciente la mayoría del tiempo, usa este ejercicio para descubrir la causa raíz detrás de esta característica indeseada.


Ejercicio para descubrir tu impaciencia (15 minutos)


Agarra lápiz y papel, o abre un procesador de texto, y prepárate para escribir.

1. Primero, piensa sobre incidentes recientes en los que exhibiste el comportamiento impaciente.

2. Luego pregúntate a ti mismo: "¿Por qué soy tan impaciente?" Escribe todo lo que se te venga a la mente.

3. Analiza tus respuestas más profundamente, desafiándolas. Pregunta, "¿Por qué?", o haz preguntas de seguimiento para continuar tu tren de pensamiento.

4. Repite el paso anterior hasta que llegues al fondo del problema.

(Para averiguar más sobre cómo llegar a la causa raíz de un problema, lee este artículo: How to Create Real Change In Life: Address Root Cause vs. Effects)


Ejemplo #1


Tomemos como ejemplo a un chico que constantemente es impaciente con la gente a su alrededor, inclusive aunque ellos no estén intentando molestarlo:

¿Por qué soy tan impaciente?

Soy impaciente porque… todos los demás son unos lentejos. Estoy harto y cansado de que la gente me hunda. Es hora de dejar de esperar, y hacer las cosas bajo mis propios términos.

¿A donde estoy buscando llegar con tanta prisa?

A mis sueños… a mi futuro ideal.

¿Por qué tengo tanta prisa de llegar allá?

Porque ya he perdido demasiado tiempo esperando a otros. Me estoy envejeciendo, y cualquier momento que siga esperando es tiempo desperdiciado.

¿Por qué tengo tanta prisa de llegar allá?

Porque no quiero morir sin nada a mi nombre. Ese sería un estado muy lamentable en el cual estar.

¿Por qué?

Porque es importante que yo muera habiendo dejado un legado detrás.

¿Por qué?

Porque si no muero dejando un legado, seré visto como un bueno para nada.

¿Por qué?

Porque soy un bueno para nada.


Revelación: La impaciencia de esta persona se origina de su creencia de que él es un bueno para nada.

Siendo así, él siempre tiene prisa de hacer más, y ser más, en un intento de probar sus habilidades.

Resulta que su padre lo había menospreciado desde pequeño, lo cual le hizo pensar al chico que él era un bueno para nada.

Y aunque hoy en día su padre ya no es parte de su vida, el chico sigue sintiéndose de esta forma hoy en día.


Solución: Abordar la falsa creencia de que él es un bueno para nada.

La razón por la cual él piensa así es por como su padre lo trataba cuando él era pequeño, y no porque él de verdad es un bueno para nada.

Abordar esta creencia falsa lo liberará de las cadenas de su pasado, lo cual lo liberará de su impaciencia constante.


Ejemplo #2


El segundo ejemplo es una madre quien constantemente es impaciente con sus hijos:

¿Por qué soy tan impaciente (con mis hijos)?

Soy impaciente porque… ellos siempre están haciendo desorden. Ellos no escuchan mis instrucciones, y tienen lapsos de atención muy cortos.

¿Por qué me siento afectada por esto?

Porque ellos necesitan aprender cómo hacer las cosas apropiadamente. Un día llegará en el cual yo no estaré para ellos.

Cuando eso ocurra, ellos tendrán que cuidarse a si mismos. No estoy segura de si sabrán cómo hacerlo si no estoy ahí para ellos.


¿Por qué me siento afectada por eso?

Por que mi madre no estuvo ahí para enseñarme cosas sobre la vida – ella falleció cuando yo era una niña pequeña.

Tuve que aprender muchas cosas de la forma difícil – cosas que otras personas aprendieron directo de sus padres.

Debido a eso, sentía que siempre me ha tocado la peor parte, a diferencia de otros que tuvieron a sus padres con ellos.

Sentía que la vida era injusta.



Revelación: La madre carga agravios hacia su madre por haber fallecido joven, y hacia la vida por llevarse a su madre demasiado pronto.

Ella también carga el miedo de que no siempre estará ahí para sus hijos.

Ella inconscientemente le ha impuesto sus agravios y miedo a sus hijos, resultando en su impaciencia hacia ellos.

En realidad, ella está actuando basándose en su pasado, en vez de criar a sus hijos de la forma en que deberían ser criados.


Solución: Que abandone sus agravios y miedo, procesando esas emociones reprimidas.

Ver a sus hijos como lo que son – almas jóvenes e inocentes que necesitan crianza.

Ellos no tienen nada que ver con la pérdida de su abuela, y no deberían tener que lidiar con eso.

He aquí algunos artículos sobre abordar creencias pasadas:

Aceptando una vida de paciencia


Mirando hacia atrás, puedo ver que mi impaciencia fue muy dañina para mi bienestar.

Muchos de sus efectos negativos no fueron observables inmediatamente – en su lugar, estos se sumaban lentamente con el tiempo.

Fue solo cuando mi personalidad impaciente se desvaneció que pude sentir la diferencia.

Por ejemplo, no me había dado cuenta de lo tensos que estaban mis músculos faciales, incluyendo mi frente, hasta que abordé la causa raíz de mi impaciencia…

Era como si yo estuviese frunciendo el ceño constantemente.

Anteriormente yo sabía que mi rostro siempre se sentía un poco tenso, pero no sabía que eso era el resultado de mi impaciencia.

Yo también me alteraba constantemente por las cosas más insignificantes, inclusive aunque no lo mostrara por fuera.

Eso me hacía una persona muy irritable.

Luego yo intentaría combatir esas sensaciones de fastidio internamente para no mostrar la negatividad exteriormente, lo cual me hacía sentir como un horno que estaba a punto de explotar.

Tal vez el problema más grande era que mi impaciencia con frecuencia me hacía vivir en el futuro, en vez del presente.

Solía darle poca importancia a lo que estaba ocurriendo en el presente debido a que estaba muy ocupada pensando, "¿Qué sigue?"

Al nivel micro, eso significaba que con frecuencia me perdía de detalles que hubiese agarrado si hubiese sido más presente.

Como bien dicen, más prisa a veces resulta en menos velocidad.

Y al nivel macro, yo ciertamente no estaba viviendo la vida.

Era una simple abeja trabajadora, corriendo de un punto a otro punto a toda velocidad, sin vivir la vida como se supone que debe vivirse.

Hoy en día me siento aliviada y agradecida de haber abrazado la virtud de la paciencia.

Mi vida ha cambiado dramáticamente:

Soy más feliz que nunca, estoy en paz conmigo misma, y ahora vivo en el presente, y no en el futuro.

Al mismo tiempo sigo sosteniendo grandes aspiraciones para el futuro, y constantemente trabajo para hacerlas realidad.

Amo el momento presente y no puedo esperar a vivir en un futuro mejor.

Ahora vivo es para el momento – no para el futuro, y ciertamente no para el pasado.

Espero que esta guía te sea útil en cultivar la virtud de la paciencia.

Ten en cuenta que la paciencia ya está dentro de ti – no tienes que forzarla sobre ti intencionalmente.

Lo que deberías hacer para convertirte en una persona de verdad paciente en tu mente, corazón, cuerpo y alma, es abordar las creencias erradas que te hacen impaciente (de eso se trata todo este artículo).

Cuando haces eso, la paciencia se volverá una virtud natural y espontánea para ti.

Siéntete libre de compartir este artículo con alguien a quien le sentaría desarrollar un poco de paciencia extra…

Quién sabe, tal vez leer sobre esto le cambie la vida.

Dale una mirada a mi artículo "101 Ways To Be a Better Person" para ver una lista de excelentes virtudes y características que puedes cultivar para volverte una mejor persona.

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