Añadiendo más violencia inmoral | La superstición más peligrosa

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Casi todos estamos de acuerdo con que a veces la fuerza física está justificada, y a veces no.

Aunque la gente puede debatir sobre detalles y "áreas grises", generalmente se acepta que la fuerza agresiva – la iniciación de violencia contra otra persona – es injustificada e inmoral.

Esto incluye los robos, asaltos y asesinatos, además de formas más indirectas de agresión como vandalismo y fraude.

Por otra parte, usar la fuerza para defender a los inocentes es ampliamente aceptado como algo justificado y moral, e inclusive noble.

La legitimidad del uso de la fuerza es determinada por la situación en la que se utiliza, y NO por quién la utiliza.

Para simplificar, la fuerza que todos tenemos el derecho de usar puede ser referida como "fuerza buena", y la fuerza que nadie tiene el derecho a usar puede ser referida como "fuerza mala".

(Tú puedes aplicar tus propios estándares morales, y la lógica presentada aquí seguirá aplicando.)

Debido a la creencia en la "autoridad", la gente imagina que los agentes del "gobierno" tienen el derecho de usar la fuerza no solo en las situaciones en las que todas las demás personas tienen el derecho a usarla…

Sino también en otras situaciones, como usar la fuerza para recolectar "impuestos".

Es razonable que si todas las personas tenemos el derecho de usar "fuerza buena", pero "la ley" supuestamente autoriza a agentes del "gobierno" a usar la fuerza en otras situaciones, entonces "la ley" no es más que un intento para legitimar la fuerza mala.

En resumen, la "autoridad" es el permiso para cometer maldades – hacer cosas que serían reconocidas como inmorales e injustificadas si cualquier otra persona las hiciera.

Obviamente, ni el votante entusiasta quien orgullosamente publica un letrero de campaña en su jardín, ni el ciudadano que con buenas intenciones se "postula para trabajar en el gobierno", entiende este hecho.

Si lo hicieran, ellos entenderían que la "democracia" no es más que violencia inmoral aprobada por la mayoría, y que esta no puede arreglar a la sociedad, ni ser una herramienta para la libertad y la justicia.

A pesar de la mitología que declara que el voto de una persona es su "voz", y que el derecho a votar es lo que hace libre a la gente, la verdad es que todo lo que hace la "democracia" es legitimar la agresión y la violencia injustificada.

La lógica de esto es tan simple y obvia que se necesita de una cantidad enorme de propaganda para entrenar a una persona para no ver dicha lógica.

Si todos tenemos el derecho de usar fuerza buena, y los agentes del "gobierno" tienen el permiso de también usar la fuerza en otras situaciones, entonces, por su naturaleza, lo que el "gobierno" añade a la sociedad es violencia inmoral.

El problema es que a la gente se le ha enseñado que cuando la violencia se ha hecho "legal", y es cometida por la "autoridad", eso transforma la violencia inmoral en una justa "imposición de la ley".

La premisa fundamental sobre la que yace todo el "gobierno" es la idea de que lo que sería moralmente malo si lo hace una persona cualquiera, puede ser moralmente correcto cuando lo hacen los agentes de la "autoridad".

Esto implica que los estándares de comportamiento moral que aplican a los seres humanos no aplican a los agentes del gobierno (de nuevo, lo cual da a entender que la cosa llamada "gobierno" es súper-humana).

La fuerza inherentemente justa y correcta, la cual la mayoría de personas estamos de acuerdo que se limita a la fuerza defensiva, no requiere de ninguna "ley" o "autoridad" especial para hacerla válida.

Para lo único que "la ley" y un "gobierno" son necesitados es para intentar legitimar la fuerza inmoral.

Y eso es exactamente lo que los "gobiernos" añaden, y es lo único que estos añaden a la sociedad:

Más violencia inherentemente injusta.

Ninguna persona que entienda esta simple verdad puede declarar que los "gobiernos" son esenciales para la civilización humana.

La noción de que una "ley" hecha por humanos puede negar las reglas normales del comportamiento civilizado tiene ramificaciones bastante terroríficas:

Si el "gobierno" no está limitado por la moralidad humana básica, lo cual es lo que implica el concepto como tal de "autoridad", ¿entonces qué estándares o principios limitan las acciones de los "gobiernos"?

Si un "impuesto" del 30% es válido, ¿por qué no sería válido un impuesto del 100%?

Si el robo "legal" es legítimo y justo, ¿por qué no la tortura y asesinato "legalizado" puede ser también legítimo y justo?

Si una "necesidad colectiva" requiere que la sociedad tenga una institución exenta de la moralidad, ¿por qué pueden haber límites a lo que esta institución puede hacer?

Si exterminar toda una raza, o prohibir una religión, o esclavizar a la fuerza a millones es visto como necesario por el "bien común", ¿bajo qué estándares morales puede alguien quejarse, una vez todos hayan aceptado la premisa de la "autoridad"?

Toda creencia en los "gobiernos" yace en la idea de que el "bien común" justifica la iniciación "legal" de violencia en alguna proporción, contra gente inocente.

Y una vez esa premisa haya sido aceptada, no existe ningún estándar moral objetivo para limitar el comportamiento de un "gobierno".

La historia claramente nos muestra esto.

Casi todos aceptan el mito de que los seres humanos no son lo suficientemente confiables, ni morales, ni sabios, para existir en paz sin un "gobierno" que los mantenga a raya.

Inclusive muchos quienes están de acuerdo con que no habrían gobernantes en una sociedad ideal, con frecuencia opinan que los seres humanos no están "listos" para una sociedad así.

Esas opiniones están basadas en un malentendido fundamental sobre lo que es la "autoridad", y lo que esta añade a la sociedad.

La idea de que los "gobiernos" son un "mal necesario" (como lo describía Patrick Henry) implica que la existencia del "gobierno" impone restricciones a la naturaleza violenta y agresiva de los seres humanos, cuando en realidad hace exactamente lo contrario:

La creencia en la "autoridad" legitima y "legaliza" la agresión.

Sin importar que tan estúpidos o sabios sean los seres humanos, o qué tan malvados o virtuosos puedan ser, decir que los seres humanos no están "listos" para una sociedad sin gobiernos…

O que no se puede "confiar" que ellos existan sin tener una "autoridad" a la cual rendirle pleitesía…

Es decir que una civilización pacífica solo puede existir si existe una enorme y poderosa máquina que introduce una enorme cantidad de violencia inmoral a la sociedad.

Por supuesto, los estatistas no reconocen esa violencia como inmoral, ya que para ellos los que cometen la violencia no son simples mortales, sino representantes de la deidad conocida como "gobierno"…

Y las deidades tienen el derecho de hacer cosas que los seres mortales no tienen el derecho de hacer.

Cuando se describe en términos precisos y literales, esta creencia casi universal – que es necesario introducir violencia inmoral en la sociedad para prevenir que la gente cometa violencia inmoral – es expuesta como el mito evidentemente absurdo que es.

Pero todos los que creen en el mito del "gobierno" tienen que creer exactamente eso.

Ellos no lo creen como resultado de pensamientos racionales y la lógica – ellos lo aceptan como un artículo de fe, debido a que es parte de la incuestionable doctrina de la iglesia del "gobierno".

← La religión del "gobierno"

→ ¿Quién les dio ese derecho?

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