Defensores de la brutalidad | La superstición más peligrosa

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A través de la historia, con mucha frecuencia las opresiones atroces han sido apoyadas por la gente, en parte porque ellos no eran capaces de reconocer la maldad como maldad, cuando esta era cometida en el nombre de la "ley" y la "autoridad".

Si la gente de verdad cree que el "gobierno" tiene el derecho a gobernar, como actualmente casi todos creen, entonces todo tipo de "soluciones" autoritarias serán apoyadas, o por lo menos aceptadas pasivamente, por la mayoría de personas.

Por ejemplo, muchos alemanes en los años 1940s, quienes jamás hubiesen cometido o justificado la intimidación o asalto privados, y mucho menos el asesinato…

De todas formas apoyaban con entusiasmo la idea de una "solución legislativa, probada y administrada por el gobierno" al supuesto "problema judío" (como lo llamaba Hitler).

Esto fue autorizado oficialmente, y llevado a cabo por medio de la "ley", para que la gente se imaginara a sí misma como libre de responsabilidad por lo que ocurriera, inclusive si ellos vehementemente lo defendían.

Los estadounidenses de hoy en día, sufriendo de negación selectiva, son rápidos en condenar con aire de superioridad lo que otros regímenes opresivos y violentos han hecho…

Pero son lentos en reconocer que como resultado de su propia creencia en la "autoridad", ellos también apoyan y justifican la brutalidad draconiana en masa, en el nombre de la "ley".

Inclusive cuando la opresión va más allá de simples amenazas e intimidación, y lleva a violencia y brutalidad constantes y diseminadas, la mayoría de personas, como resultado de su creencia en la "autoridad", son incapaces de reconocer dicha opresión como malvada.

Un obvio ejemplo de esto es la guerra:

El nacionalismo que es tan fuerte en la gente autoritaria que los ciega de la absoluta maldad que justifican y soportan en el nombre de la "defensa nacional".

En muchos casos esta ceguera es intencional – los políticos y votantes conservadores se quejan cuando las crudas realidades de la guerra son mostradas a la gente.

Ellos quieren ondear su bandera y hacerle porras a su equipo, participando con entusiasmo en la mentalidad de manada…

Pero ellos no quieren tener que ver en verdad los resultados en el mundo real de lo que tanto apoyan.

Ellos pueden ser persuadidos para "apoyar a las tropas" orgullosamente, y creen en una guerra supuestamente justa en términos abstractos…

Siempre y cuando estén refugiados y lejos de tener que ver la matanza – la sangre, las tripas, y las partes del cuerpo que vuelan por todos lados – que su "patriotismo" está causando.

Aunque amar el "país" de uno aún es retratado como una gran virtud, la verdad es que los asesinos en ambos lados de toda guerra, incluyendo aquellos quienes lucharon para los regímenes más brutales e implacables en la historia…

Han sido motivados por la sensación de justicia y virtud que la mentalidad de manada nacionalista les da.

Las guerras no podrían ocurrir en lo absoluto sin los soldados poniendo su devoción y lealtad a su propia pandilla, tribu o "país", por encima de hacer lo que sí es correcto.

El "patriotismo" y la creencia en la "autoridad" son los dos ingredientes clave de la guerra.

La forma más fácil de engañar a gente básicamente buena para que cometan actos de maldad es retratar los actos de agresión y conquista como "luchar por tu país".

Aunque los gobernantes han estado practicando formas de control mental sobre sus súbditos durante mucho tiempo, en muchos casos el control mental de aquellos quienes creen en la "autoridad" es autoinfligido.

Ellos quieren creer en "su país", y en algún principio justo y abstracto, un ideal, una causa noble (por ejemplo, "esparcir la democracia"), sin tener que pensar sobre lo que está ocurriendo en términos simples y literales.

Es más fácil apoyar los asesinatos en masa cuando se les llama "guerras", y mucho más cuando se les llama "defensa nacional".

Cuando es cubierto con terminología autoritaria y de mentalidad de manada, esto permite a sus proponentes – y a aquellos que en realidad hacen que ocurra – que se imaginen a si mismos como gente que está apoyando algo valiente y justo.

Aunque cada soldado individual puede estar creyendo de verdad que está luchando por una causa noble, es imposible ser un "hombre bueno" y estar en guerra contra todo un país, como se discutió anteriormente.

La forma en que los "gobiernos" llevan a cabo guerras nunca es justificada, nunca es moral, y siempre involucra la violencia en masa contra gente inocente.

Pero ese es un hecho que la gente nacionalista, tanto de izquierda como de derecha, se rehúsan a ver.

Otro ejemplo de brutalidad draconiana moderna, cometida "legalmente" en el "mundo libre", viene de la campaña de violencia conocida como "la guerra contra las drogas".

En el nombre de intentar eliminar un hábito – no violencia, no robo, no fraude, sino un simple hábito – millones de humanos productivos y no-violentos han sido asaltados, aterrorizados y encarcelados.

La imposición de "leyes anti-narcóticos" ocurre de una forma particularmente brutal y violenta, donde las invasiones paramilitares a hogares privados son comunes, y donde los encarcelamientos de muchos años por cometer "crímenes" sin víctimas son abundantes.

Y los defensores de la "guerra contra las drogas" son muy conscientes no solo de las violentas acciones de imposición, sino también del hecho de que los únicos efectos medibles de esta guerra han sido:

* Precios más altos para ciertas sustancias que alteran la mente

* Más crimen cometido para pagar por esas sustancias

* Conflictos violentos entre vendedores rivales de esas sustancias

* Y más fondos, armas, poder y permiso "legislativo" para aquellos que usan la etiqueta de la "autoridad" para acosar y asaltar a gente inocente

Inclusive si la guerra contra las drogas realmente funcionara, y esta eliminara o redujera significativamente el uso de ciertas drogas, ese tipo de brutalidad sigue siendo absolutamente injustificada e inmoral.

Pero inclusive aunque esta guerra contra las drogas ha fallado completamente en acercarse si quiera una pulgada a su meta establecida…

Muchos "conservadores" con entusiasmo apoyan que haya más acoso, terrorismo y violencia para perpetuar esta guerra.

(Y para añadirle hipocresía a este fascismo, la mayoría de esos "conservadores" beben alcohol:

Un acto moralmente idéntico a los comportamientos que quieren que la "autoridad" aplaste violentamente.)

Y aunque millones de vidas continúen siendo destruidas por esa brutal y draconiana cruzada, muchos estatistas con entusiasmo le echan la culpa a las víctimas…

Declarando que ellas "violaron la ley", y que por lo tanto se merecen lo que sea que los agentes de la "autoridad" les hagan.

Siendo así, para el supuestamente moral y responsable "conservador", inclusive si una persona no le ha hecho daño a nadie, y no ha cometido ni agresión ni fraude…

Si él o ella simplemente ha desobedecido los decretos arbitrarios de sus maestros, él o ella se merece ser asaltado, encarcelado o asesinado.

Y por supuesto, esos "conservadores" ven como algo imperdonable que una de las víctimas de esa fascista brutalidad decida defenderse.

Desde el retorcido y fantasioso punto de vista del devoto nacionalista autoritario, es noble y virtuoso que los mercenarios del estado asalten violentamente, e intenten secuestrar y encarcelar, a una persona productiva y pacífica que fuma marihuana…

Pero es horriblemente malvado que ese fumador de marihuana use violencia para defenderse a sí mismo contra agresiones así.

Ese es el desquicio que produce la superstición de la "autoridad".

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