Demonizando a la víctima | La superstición más peligrosa

Haz clic aquí para descargar este libro digital en el Internet Archive


→ Tabla de contenidos

Es importante resaltar el hecho de que en los experimentos Milgram, los sujetos de prueba pensaban que estaban produciéndole choques eléctricos a extraños inocentes.

No había acusación de que la persona siendo electrocutada fuese una persona mala, o que hubiese hecho algo inmoral.

Debería ser obvio que si la persona promedio, bajo el mandato de la "autoridad", le produce dolor a una persona inocente…

Esa misma persona promedio de producirá un dolor así – con menos vacilación y menos culpa – a alguien que la persona se imagina que se merece un dolor así.

El ejército de los Estados Unidos (y presuntamente muchos otros ejércitos) han llevado a cabo muchas investigaciones para determinar qué se puede hacer para vencer la aversión natural a matar que tienen los soldados, para que ellos maten cuando se les ordene.

Y una de las formas más efectivas de lograr esto es demonizar y deshumanizar a la persona que ha de ser asesinada.

En las guerras modernas los "gobiernos" de ambos lados le alimentan a sus soldados propaganda constante diseñada para pintar "al enemigo" como un montón de monstruos sin corazón, despiadados, sádicos e inhumanos.

Irónicamente, esto se convierte en una profecía auto-cumplida, ya que ese tipo de propaganda hace que ambos lados se conviertan en bandas de monstruos sin corazón, ardientemente tratando de exterminar enemigos que ellos no ven como seres totalmente humanos.

Tácticas similares son utilizadas para "imponer la ley".

Los mercenarios contratados por el "gobierno" tienen mayor probabilidad de causarle injusticia y opresión a alguien, si esa persona ha sido deshumanizada y demonizada primero.

Inclusive la terminología utilizada, por los amos, los agentes de imposición, y toda la demás gente, constituye una forma muy efectiva de control mental…

La cual altera la realidad percibida tanto de los agentes de imposición como sus objetivos, afectando así la forma en que ambos grupos se comportan.

Términos así refuerzan la premisa de que obedecer a la "autoridad" es una virtud, y que la desobediencia es un pecado.

Lo que literalmente ocurre es que un grupo de personas declara un mandato, y sus agentes lo imponen a las masas, castigando la desobediencia.

Esto es lo que hacen las mafias, es lo que hacen las pandillas callejeras, es lo que hacen los niños que hacen matoneo en los colegios, y es lo que todos los "gobiernos" hacen.

La diferencia es que cuando un "gobierno" lo hace, este no solo usa amenazas sino también adoctrinamiento, tanto sobre los agentes de imposición como el público general.

Aunque el mensaje de la mayoría de matones usualmente es directo y honesto ("Haz lo que digo o te haré daño"), el mensaje de los "gobiernos" involucra bastante psicología y control mental…

Lo cual es esencial para hacer que los mercenarios del estado se sientan justificados en cuanto a oprimir a otros.

Los controladores dentro de los "gobiernos" se hacen ver a si mismos como "legisladores" quienes tienen el derecho de gobernar a la sociedad, quienes hacen ver sus mandatos como "leyes", y hacen ver a todo el que desobedezca como "criminales".

Y a diferencia de los matones "pesados" de la mafia, la gente que suministra retribución contra cualquiera que desobedezca a los políticos se hacen ver, no como simples matones contratados…

Sino como nobles "agentes que imponen la ley", quienes legítimamente están protegiendo a la sociedad de todos los salvajes y despectivos "violadores de la ley".

Ese tipo de propaganda contribuye considerablemente, no solo hacia hacer que los agentes autoritarios lleven a cabo violencia contra personas inocentes…

Sino hacia que se sientan orgullosos de eso.

Ellos son convencidos, por medio de su adoctrinamiento autoritario, que están trayendo a los "criminales" a la "justicia", por lo tanto manteniendo "la ley y el orden" para el beneficio de la sociedad.

Pero lo que en realidad están haciendo casi siempre es usar la violencia para coaccionar a todos a que obedezcan sean cuales sean los mandatos que declaren los políticos…

Sin importar lo inmorales, arbitrarios, socialmente o económicamente destructivos, o simplemente idiotas que sean dichos mandatos.

Existe una gran diferencia entre las connotaciones de los términos "agente de imposición" y "matón / mercenario contratado por los políticos".

Sin embargo, no hay diferencia en lo que estos términos significan.

Pero al persuadir a los agentes para hacerles creer que la violencia que usan constituye una "imposición de la ley" justa y noble…

Sus percepciones pueden ser alteradas de tal forma que ellos con gusto, y orgullosamente, impondrán la voluntad de una clase gobernante sobre su prójimo.

Existen muchos ejemplos de estas supuestas "leyes", las cuales caen en una de dos categorías:

* Prohibiciones – Cuando los políticos proclaman que sus súbditos no deben hacer ciertas cosas

* Exigencias – Cuando los políticos proclaman que sus súbditos deben hacer ciertas cosas

Un ejemplo de cada una será suficiente para demostrar el punto.

Prohibición: Los controladores expiden un decreto de que sus súbditos no pueden poseer marihuana.

Se declara que esta prohibición es "la ley", y cualquiera que desobedezca es considerado un "criminal".

Los controladores luego gastan enormes cantidades de dinero (tomadas de sus súbditos por medio de una "ley" diferente) para pagar por mercenarios, armas, vehículos blindados, prisiones, y cosas así…

Con el único propósito de capturar a cualquiera que sea atrapado desobedeciendo esa "ley".

Considera la perspectiva del "oficial de policía" a quien se le asigna el deber de imponer esa "ley", quien descubre que alguien le ha estado vendiendo marihuana a clientes dispuestos quienes han decidido comprarla voluntariamente.

Si el "oficial" pudiese considerar objetivamente esta situación, sin que el mito de la "autoridad" distorsione su percepción, él inmediatamente vería que su "trabajo" no solo es inmoral, sino completamente idiota e hipócrita:

Su "trabajo" vendría a ser capturar físicamente a alguien, con el propósito de encerrar a esa persona en una jaula durante un largo tiempo, por hacer algo que no es ni fraudulento ni violento.

De hecho, hasta que el policía llegó al lugar, todas las personas involucradas – el cultivador, el distribuidor, el vendedor, el comprador, y el usuario – interactuaron de forma pacífica y voluntaria.

Además, si el oficial alguna vez ha consumido alcohol en su vida, él o ella sería culpable de algo moralmente idéntico a lo que el "criminal" ha hecho.

Sin embargo, el agente se verá a si mismo como el valiente, justo y noble "agente de imposición" mientras participa en una invasión armada y paramilitar del hogar de la persona…

Capturando y arrastrando forzosamente al "criminal" lejos de sus amigos y familia.

Luego el oficial irá a su casa y se beberá una cerveza, y por supuesto, él o ella no reaccionaría amablemente a nadie que intentara detenerlo a la fuerza de hacer eso.

La única diferencia – aunque en realidad no existe ninguna diferencia – es que los políticos se inventaron un mandato sobre una sustancia que altera la mente (la marihuana)…

Pero no se inventaron uno para otra sustancia que altera la mente (el alcohol).

Como resultado, el "oficial" de verdad cree que usar una sustancia que altera la mente es bueno, sano, un comportamiento normal en la sociedad…

Mientras que usar la otra sustancia que altera la mente es extraño, inmoral y "criminal", y que inclusive justifica asaltar violentamente y secuestrar a los "perpetradores".

Exigencia: Los controladores declaran una "ley" diciendo que cualquiera de sus súbditos que posea propiedad debe darle a los controladores, cada año, un pago correspondiente al 2% del valor de la propiedad del súbdito.

Esa exigencia se denomina "impuesto de propiedad", es proclamada como una "ley", y cualquiera que la desobedezca es considerado un "criminal" y un "sucio evasor de impuestos".

Los controladores luego establecen una organización de "recolectores de impuestos" para encontrar a cualquiera que desobedezca, para extraer dinero a la fuerza de ellos…

O para desalojarlos a la fuerza de sus propiedades, tomar dichas propiedades a la fuerza, y dárselas a los controladores.

Por supuesto, si cualquier persona hiciera eso en ausencia de la propaganda autoritaria, eso se llamaría extorsión:

"Debes pagarme un montón de dinero cada año, o no te dejaré vivir en tu casa."

Y muy pocas personas, incluyendo aquellos que actualmente trabajan como "recolectores de impuestos", querrían ser parte de una operación mafiosa como esa.

Sin embargo, cuando exactamente lo mismo se hace "legalmente", no solo gente promedio acepta trabajos siendo parte de semejante organización extorsiva, sino que mostrarán desprecio por cualquier persona que la resista.

Aquellos que intentan que no los roben son vistos como avariciosos "evasores de impuestos" quienes no quieren pagar "su parte justa".

Y aquellos cuyo trabajo es tomar dinero y propiedad a la fuerza de esos "evasores de impuestos" usualmente lo hacen con un sentimiento de legitimidad y justicia…

Porque de verdad creen que la "autoridad" de la "ley" puede tomar un acto normalmente inmoral – robo, extorsión y delincuencia – y transformarlo en algo justo y legítimo.

Siendo así, ellos cometen robos en masa, sintiéndose bien de hacerlo, y sienten menosprecio por sus víctimas.

Ese es el poder de la superstición más peligrosa.

Los estatistas normalmente argumentan que el cobro de impuestos no es robo / extorsión porque los "gobiernos" usan los impuestos para cosas que son para el "bien común", por lo que es un asunto de gente pagando por los bienes y servicios que reciben.

Un argumento así ignora la naturaleza fundamental de la situación.

Un simple ejemplo demuestra lo obvio de esta doble moral:

Supongamos que un extraño se acercara a ti , y te dijera que él o ella acaba de cortar el pasto de tu jardín, o que te dejó un artículo para ti en tu casa…

Y luego te exigiera que le des $1000 dólares, a pesar de que tú nunca aceptaste un acuerdo así.

Obviamente eso constituiría extorsión, y tú no tendrías ningún deber de pagar, a pesar de que esa persona de verdad hubiese cortado tu pasto o dejado un artículo valioso en tu casa.

Nadie tiene el derecho de proveerte un producto o servicio sin tu consentimiento, sin que tú lo pidieras, y sin querer comprarlo…

Y luego quitarte a la fuerza lo que sea que esa persona declare que vale el producto o servicio que te proveyó.

Y eso es exactamente lo que siempre hacen todos y cada uno de los "gobiernos", en todo nivel.

Cuando las víctimas de la agresión autoritaria son demonizadas y deshumanizadas exitosamente, esencialmente se eliminan los límites del grado de violencia e injusticia que aquellos que creen en la "autoridad" cometerán.

Para cualquiera quien todavía tenga la esperanza de que las conciencias de los soldados y "agentes de imposición" puedan limitar el nivel de injusticia que estén dispuestos a causarle a completos extraños…

Lamentablemente informo que existen muchos ejemplos en el mundo real que demuestran lo contrario.

Tal vez el ejemplo más conocido es la masacre en My Lai durante la guerra de Vietnam, donde las tropas estadounidenses no solo asesinaron cientos de civiles desarmados (principalmente mujeres y niños)…

Sino que también abusaron sexualmente y torturaron a algunos vietnamitas, y algunos de los soldados abiertamente se deleitaban en el sufrimiento y muertes de sus víctimas, de acuerdo a los testimonios de los mismos soldados.

Esto es lo que hicieron los soldados estadounidenses, como resultado a su lealtad al mito de la "autoridad", combinado con la demonización y deshumanización de sus víctimas.

Los soldados en sí mismos son totalmente francos al respecto, unos diciendo que "solo seguían órdenes", y otros diciendo que la mayoría de soldados estadounidenses allí "no consideraban que los vietnamitas fuesen humanos".

(Debería notarse que hubieron algunos soldados estadounidenses que intentaron, con poco éxito, detener o limitar la masacre.)

Aunque este es uno de los ejemplos más famosos de atrocidades cometidas por tropas estadounidenses en tiempos de guerra, ciertamente no es el único.

De hecho, ejemplos de comportamiento sádico por parte de varios soldados estadounidenses siguen saliendo a la luz.

Mientras que en los experimentos Milgram algunos sujetos de pruebas demostraron (ya sea verbalmente o por medio de su comportamiento) que se sentían mal por causarle daño a un extraño inocente…

A los "agentes de imposición" y a los soldados a quienes se les enseña a despreciar al "enemigo" obedecen mandatos autoritarios con mucho más entusiasmo, frecuentemente de una forma que muestra que ellos sienten deleite por causarle dolor o muerte a sus víctimas.

Esto fue claramente mostrado en las imágenes que salieron de la prisión Abu Ghraib en Irak, mostrando que soldados estadounidenses, tanto masculinos como femeninos, no solo llevaban a cabo tortura mental y física…

Sino que mostraban deleite y diversión por el sufrimiento de sus víctimas, posando felizmente para la cámara mientras humillaban, asaltaban, torturaban y violaban a sus prisioneros.

(Tanto las administraciones de Bush como de Obama previnieron que mucha de la evidencia fotográfica de estas torturas se hiciera pública, por miedo al efecto que esas imágenes tendrían sobre la opinión del ejército y del "país", tanto entre estadounidenses como extranjeros.)

Aunque esa tortura fue llevada a cabo bajo el mandato de los niveles más altos del "gobierno", es importante notar que quienes llevaron a cabo estos mandatos de "autoridad" claramente exhibían un disfrute sádico del dolor y sufrimiento que le estaban causando a otros seres humanos.

A ellos se les había dicho, por parte de una "autoridad" percibida, que era noble y justo odiar y hacerle daño "al enemigo".

Así que ellos lo hicieron… y lo disfrutaron.

La misma actitud y mentalidad puede ser vista en varias acciones de "imposición de la ley", como el asalto en Ruby Ridge en 1992, y el ataque, alejamiento y futura masacre cerca a Waco, Texas, en 1993.

En ningún caso la "autoridad" iba detrás de alguien que en realidad había agredido o amenazado a otros.

En lugar de eso, ambos eventos involucraron asaltos paramilitares basados en la supuesta posesión de armas "ilegales".

En el incidente de Waco, ocho personas, incluyendo hombres, mujeres y niños, finalmente murieron después de ser mentalmente y físicamente torturados durante semanas, privándolos del sueño y lanzándoles gases lacrimógenos, entre otras cosas.

Las víctimas fueron demonizadas hacia el público y hacia aquellos a cargo de "imponer la ley", y los agresores del "gobierno" mostraban tanto desprecio hacia sus víctimas como entusiasmo por matarlas.

La misma actitud general puede verse en docenas de videos de "abuso policíaco" que muestran a la policía, con mucho entusiasmo, acosando e inclusive asaltando físicamente a personas que no son una amenaza para nadie, y quienes ni siquiera están luchando de vuelta ni resistiéndose.

Este es el resultado directo de convencer a los "agentes de imposición" de que todas las demás personas están por debajo de ellos…

Y de convencerlos de que, como agentes de la "autoridad", tienen el derecho de que toda la demás gente los trate como superiores, temblando ante ellos, y obedeciendo sus órdenes incondicionalmente.

El mismo patrón también puede verse entre los "recolectores de impuestos" y otros burócratas.

Hasta qué punto la creencia en la "autoridad" crea tendencias sádicas, y hasta que punto simplemente desata tendencias que ya existen en las personas, a duras penas importa.

El punto es:

* Al pretender aliviar al individuo de la responsabilidad de sus propias acciones

* Al ordenarle causarle daño a otros

* Y al decirle que no solo es permisible sino virtuoso el hacerle daño a una víctima en particular

El mito de la "autoridad" convierte a millones de personas promedio y básicamente decentes en monstruos y sádicos agentes de la maldad.

Sean cuales sean los factores que normalmente compelen a la gente a comportarse de forma civil y pacífica…

* Sean las virtudes internas de la persona

* Su devoción a principios morales o creencias religiosas

* O simplemente su preocupación de lo que otros puedan pensar de él o ella, o le puedan hacer

Son fácilmente derrotadas y anuladas por la creencia en la "autoridad".

En resumen, la forma más efectiva de desactivar la humanidad y decencia de cualquier individuo es enseñarle a respetar y obedecer a la "autoridad".

← Creando monstruos

→ Lo que significa una insignia

↓ Tu atención por favor ↓

Dime, ¿estás interesado/a en aprender inglés?

¿Te gustaría poder aprender tan bien el idioma que puedas entender prácticamente todo lo que leas y escuches en inglés?

¿Te gustaría poder comunicarte en inglés sin problema, tanto por escrito como hablando?

Si es así, te invito a visitar Inglesk.com.

Allí aprenderás cómo aprender inglés por tu propia cuenta, usando contenido que de verdad disfrutes, y sin tener que memorizar reglas gramaticales.

¡Haz clic aquí para entrar a Inglesk.com y aprender cómo dominar el inglés de una vez por todas!