La doble moral en la violencia | La superstición más peligrosa

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La doble moral en las mentes de aquellos quienes han sido adoctrinados en el autoritarismo, en cuanto al uso de la fuerza física, es enorme.

Por ejemplo, cuando un "agente de imposición" es atrapado en cámara asaltando brutalmente a una persona desarmada e inocente…

La conversación usualmente es sobre si el oficial debería ser castigado, o inclusive perder su trabajo.

Pero si por otra parte, algún ciudadano asaltara a un "oficial de policía", casi todos demandarían con entusiasmo – usualmente sin siquiera preguntarse por qué la persona asaltó al policía – que la persona sea encarcelada por muchos años.

Y si una persona recurre a usar fuerza letal contra un supuesto agente de la "autoridad", a duras penas alguien se molestará en preguntar por qué la persona usó fuerza letal.

En sus mentes, sin importar lo que haya hecho el agente de la "autoridad", jamás está bien matar a un representante del dios llamado "gobierno".

Para los creyentes en la "autoridad", nada es peor que un "asesino de policías", sin importar por qué lo hizo.

En la realidad, usar fuerza mortal contra aquel quien pretende actuar en nombre de la "autoridad" es moralmente idéntico a usar la fuerza letal contra cualquier otra persona.

Un acto de agresión no se vuelve más legítimo o correcto simplemente porque es "legalizado", y cometido por aquellos que declaran actuar en nombre de la "autoridad".

Y usar la fuerza que sea para detener o prevenir un acto de agresión, sea que la agresión sea "legal" o no, y sea que el agresor sea un "agente de imposición" o no…

ES algo justificado.

(Por supuesto, los riesgos involucrados con resistirse a la agresión "legal" usualmente son más altos, pero eso no lo hace más o menos justificado.)

Muchas de las razones usadas actualmente por los "agentes de imposición" para encarcelar a la gente a la fuerza, como…

* Participar en demostraciones públicas pacíficas sin un "permiso"

* O fotografiar a los "agentes de imposición" o los edificios del "gobierno"

* O no dejarse someter a los retenes aleatorios y los cuestionamientos por parte de los "agentes de imposición"

No tienen ni una sola pizca de justificación cuando son vistas sin el mito de la "autoridad" nublando nuestra visión.

Así, resistirse a esa fascista brutalidad, inclusive si se necesita de fuerza letal para resistirse, es moralmente justificado, aunque es extremadamente peligroso.

Pero la mayoría de personas son literalmente incapaces de si quiera considerar una idea así.

Inclusive cuando ellos reconocen la opresión injusta, se imaginan que la respuesta "civilizada" es dejar que ocurra la injusticia, y luego rogarle a alguna otra "autoridad" que arregle las cosas.

Cuando te enfrentas a la agresión y opresión "legal" solo existen dos posibilidades:

* O la gente está obligada a permitirle a los "agentes de imposición" infligirle todo tipo de injusticias y opresión a ellos (y quejarse después)…

* O la gente tiene el derecho de usar cualquier nivel de fuerza que sea necesaria para evitar que ocurra esa injusticia y opresión

Decir, por ejemplo, que alguien tiene el "derecho" de ser libre de inspecciones y confiscaciones irrazonables por parte de los agentes del "gobierno" (como lo dice la cuarta enmienda de la constitución estadounidense)…

No significaría nada si una víctima de ese tipo de tiranía fuese obligada a permitir que ocurra en esos momentos, y luego sí podría quejarse al respecto.

Tener un "derecho" a ser libre de una opresión así lógicamente implica el derecho a usar la fuerza que sea necesaria para evitar que ese tipo de opresión ocurra en primer lugar, inclusive si eso requiere el asesinato de policías.

Pero el solo pensar en eso aterroriza a quienes han sido entrenados a siempre inclinarse ante la "autoridad".

La mayoría de aquellos que hablan de derechos "inalienables" se enconchan por el solo pensar en usar la fuerza defensiva para defender dichos derechos "inalienables" contra los asaltos autoritarios.

Decir que alguien tiene el "derecho" de hacer algo, diciendo al mismo tiempo que él o ella no tiene la justificación de usar fuerza defensiva para defender ese "derecho" contra incursiones "gubernamentales" así…

Es una total contradicción.

En realidad, lo que la mayoría de personas llama "derechos", los perciben como privilegios otorgados por su "gobierno", los cuales esperan que sus amos les permitan tener…

Pero que no tienen ninguna intención de proteger usando fuerza defensiva, en caso de que esos "derechos" sean "ilegalizados" por su "gobierno".

Por ejemplo, tener el derecho inalienable de decir lo que uno piensa (la libertad de expresión) significa que la persona también tiene el derecho de usar el nivel de violencia que sea…

Incluyendo la fuerza letal…

Para defenderse contra agentes del "gobierno" que intenten silenciarlo.

Aunque ese punto hace sentir muy incómodos a los creyentes en la "autoridad", el concepto como tal de que una persona tenga un derecho inalienable de hacer algo también implica el derecho de, si todo lo demás falla…

De asesinar defensivamente a esos "agentes de imposición" que intenten evitar que la persona ejerza su derecho.

Pero la verdad es que no hay casi nada que los "gobiernos" puedan hacer, ya sea censura, asalto, secuestro, tortura, e inclusive asesinato…

Que haría que el estatista promedio apoye la resistencia violenta "ilegal".

(Se invita al lector a probar la profundidad de su propia lealtad al mito de la "autoridad", considerando la cuestión de qué tendría que ocurrir antes de que él o ella se sienta justificado en matar defensivamente a un "agente de imposición".)

Los "agentes de imposición" constantemente escalan desacuerdos hasta el nivel de la violencia, cada vez que intentan arrestar a alguien, o entrar a la casa de alguien a la fuerza, o tomando la propiedad de otros por la fuerza.

Y los agentes autoritarios seguirán incrementando los niveles de violencia que utilizan, hasta que consigan lo que quieren.

El resultado es que la gente, a menos que estén dispuestos a participar en una revolución abierta contra todo el sistema, más tarde que temprano se inclinarán ante la voluntad de la clase gobernante, o serán asesinados.

Y aunque los mercenarios del "gobierno" siempre están usando la fuerza, o la amenaza de usar la fuerza, para subyugar y reprimir a la gente promedio…

En el momento en que sus víctimas respondan a la violencia con violencia, la mayoría de espectadores instantáneamente identificarán a la víctima de la agresión – aquel quien está usando la fuerza solo para defenderse contra un ataque…

Como una mala persona.

Esta flagrante doble moral – la idea de que está bien que la "autoridad" cometa actos violentos de agresión regularmente, pero que sea horriblemente maligno que la gente común responda con violencia defensiva…

Muestra lo drásticamente que la creencia en la "autoridad" puede distorsionar la percepción de la realidad de una persona.

Irónicamente, si consideramos otros lugares y otras épocas, casi todos aceptan e inclusive alaban el uso de la violencia "ilegal", incluyendo la violencia mortal, contra los agentes del "gobierno".

En la actualidad, pocas personas insistirían que los judíos que vivían en Alemania en 1940 debieron seguir intentando "trabajar dentro del sistema", votando y haciendo peticiones al tercer reich para recibir un trato justo.

En su lugar, aquellos que se ocultaron "ilegalmente", huyeron, o se resistieron a la fuerza (como ocurrió en el gueto de Warsaw), son vistos por casi todos como gente que estaba justificada en su actuar…

A pesar de que ellos técnicamente eran "criminales", "violadores de la ley", e inclusive "asesinos de policías".

Pero los autoritarios, en su propia época y en su propio país, no solo continúan condenando a cualquiera que "ilegalmente" intente evitar y resistir la opresión…

Sino que alegremente se regodean en el sufrimiento de esas personas cuando son castigadas por su "gobierno".

Por ejemplo, el deleite de que castiguen a un "evasor de impuestos" es igual a que un esclavo sienta placer de que azoten a latigazos a otro esclavo que haya intentado escapar.

Es posible que haya un aspecto de simple envidia en esto – la idea de que, si un súbdito es abusado, no es "justo" que otro se escape de ese abuso.

Esto contribuye al hecho de que los "pagadores de impuestos" – es decir, aquellos quien son extorsionados a la fuerza por la clase gobernante – usualmente expresan resentimiento hacia cualquier persona quien haya evitado ser extorsionada de forma similar.

Lo raro es que las víctimas del atraco "legal" usualmente se imaginan siendo virtuosos por haberse dejado atracar, y miran con desdén a quienes, por la razón que sea, no han sido atracados.

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