Enseñando moralidad vs. Enseñando autoridad | La superstición más peligrosa

Haz clic aquí para descargar este libro digital en el Internet Archive


→ Tabla de contenidos

Comúnmente se cree que a menos que se le enseñe a un niño a respetar y obedecer a la "autoridad", ellos se volverán como animales salvajes, robando, asaltando, y haciendo cosas por el estilo.

Pero el solo ser obediente solo significa que, en vez de que el individuo use su propio juicio, él seguirá el juicio de aquellos quienes buscan y adquieren posiciones de poder – algunas de las personas más inmorales, corruptas, crueles, maliciosas y deshonestas en el mundo.

Entrenar a la gente para que sea solo obediente únicamente previene el comportamiento bestial si la supuesta "autoridad" no defiende ni ordena robos y asaltos, lo cual es lo que todos los "gobiernos" en la historia han hecho en el nombre del "cobro de impuestos" y la "imposición de leyes".

Obviamente, enseñar obediencia no ayuda a la civilización si aquellos que dan las ordenes están ordenando precisamente los comportamientos que le hacen daño a la sociedad:

Es decir, actos de agresión contra gente inocente.

La idea de que la subyugación en masa es buena para la sociedad yace sobre la evidentemente falsa suposición de que la gente en posiciones de autoridad es moralmente superior a toda la demás gente.

Debería ser auto-evidente que hacer que la mayoría de personas vayan en contra de sus propias consciencias, en su lugar confiando en que los políticos tomen sus decisiones por ellos, no va a hacer a la sociedad más segura o más virtuosa.

En su lugar, eso simplemente legitimará los mismos actos que interfieren con la coexistencia pacífica entre humanos.

Considera la analogía de un robot que es programado para hacer lo que sea que su dueño le dice hacer, ya sea productivo, destructivo, civilizado o agresivo.

Esto es similar a un niño aprendiendo a respetar la "autoridad":

Sea que el robot o niño obediente termine siendo una herramienta de destrucción y opresión depende totalmente en quién termina dando las órdenes.

Pero si en su lugar al niño se le enseñara el principio de la auto-propiedad – la idea de que cada individuo se posee a si mismo, y no debería ser robado, amenazado, asaltado o asesinado…

Entonces la supuesta virtud de la obediencia es completamente innecesaria.

Considera cuál de los siguientes tiene mayor probabilidad de resultar en una sociedad justa y pacífica:

A miles de millones de personas se les enseña lo básico de cómo ser seres humanos morales (por ejemplo, el principio de la no-agresión, empatía, etc.)…

O a miles de millones de personas se les enseña a que sean obedientes, con la esperanza de que las pocas personas que terminen estando en el poder resulten dar órdenes buenas…

Si se te dificulta imaginar lo que podría ocurrir en los dos escenarios, uno solo tiene que revisar la historia de la humanidad para ver lo que ya ha ocurrido.

Inclusive "gobernantes" seleccionados al azar, cuando a estos se les da el permiso de controlar a otras personas a la fuerza, rápidamente serán corrompidos y se volverán tiranos.

Pero en promedio, la gente decente no es el tipo de gente que busca tener poder sobre otras personas.

Aquellos quienes buscan y obtienen poder usualmente son los narcisistas y los megalomaníacos – gente con una sed interminable de poder, a quienes les encanta la idea de dominar a otros.

Y ese deseo de dominio jamás es impulsado por un deseo de ayudar a quienes están siendo dominados…

Sino que es impulsado por un deseo de empoderar al controlador a costa de quienes él o ella controla.

Sin embargo, la gente sigue repitiendo el lema de que una persona promedio, si fuese guiada únicamente por su propia consciencia, sería menos confiable, civilizada y moral…

En comparación a que esta persona pusiera su propia consciencia a un lado, e hiciera ciegamente lo que sea que los tiranos del mundo le digan hacer.

Si cada persona confiara en su propio juicio, eso por definición sería "anarquía", mientras que la obediencia en masa a los tiranos autoritarios, por definición, constituye "ley y orden".

Nota el drástico contraste entre las connotaciones usuales de esos términos:

"Anarquía" suena aterrador y violento, mientras que "ley y orden" suena civilizado y justo… además de ser el resultado en el mundo real de seguir tu consciencia en vez de seguir a gobernantes.

El nivel de maldad cometida por individuos actuando por su cuenta es totalmente minúsculo comparado al nivel de maldad cometida por la gente que obedece una "autoridad" percibida.

Aunque muchos se imaginan que enseñar la obediencia a la "autoridad" es sinónimo a enseñar el bien y el mal, en realidad ambas cosas son opuestas:

Enseñarle a los niños a respetar los derechos de todos los seres humanos, y enseñarles que cometer agresión es inherentemente equivocado, es muy importante.

Ahora, enseñarles que la obediencia es una virtud, y que "respetar la autoridad" es un imperativo moral, los hará crecer de tal forma que defiendan, y/o participen en, agresiones a gran escala.

Todos los estatistas hacen o la una o la otra (o las dos).

De hecho, enseñar obediencia dificulta drásticamente el desarrollo social y mental de los niños.

Después de haber crecido en un ambiente en la que ellos eran controlados por otros, recompensados por la obediencia y castigados por la desobediencia, si ellos alguna vez logran escapar esa situación…

Ellos habrán tenido poco o ningún entrenamiento, y poca o nada de experiencia ni práctica, en cuanto a cómo pensar y actuar a partir de los principios morales.

Al nunca haber ejercitado su juicio individual y responsabilidad personal, sabiendo únicamente cómo hacer lo que otros les decían, ellos serán como monos entrenados que acaban de escapar…

Pero no tendrán forma de copar con una vida de libertad.

Si sus crianzas han sido moldeadas principalmente por figuras de "autoridad" controladoras, la gente se siente existencialmente perdida si ese control se esfuma.

En resumen, la gente entrenada para obedecer a la "autoridad" no sabe cómo ser humanos independientes, soberanos y responsables…

Ya que todas sus vidas ellos han sido intencionalmente y específicamente entrenados para no seguir sus propias consciencias, y no seguir su juicio propio.

Así que los adoctrinados, cuando escapan un ambiente de control institucionalizado (la "escuela"), alucinan a otra "autoridad" que tome su lugar: El "gobierno".

Los monos que han escapado simplemente construyen una nueva jaula, y con entusiasmo entran a ella de un salto, ya que eso es todo lo que conocen y han conocido.

Por otra parte, en un mundo en el que la "autoridad" es un mito, a los niños se les puede enseñar a ser morales en vez de solo obedientes.

A ellos se les puede enseñar a respetar a la gente, en vez de respetar al inhumano y violento monstruo llamado "gobierno".

A ellos se les puede enseñar que depende de ellos no solo hacer lo correcto, sino averiguar y entender qué es "lo correcto".

Y como resultado, ellos podrían crecer para convertirse en adultos responsables, pensantes y útiles, miembros de una comunidad pacífica y productiva…

En vez de crecer para no ser más que ganado para las granjas de los tiranos.

← Pensando y hablando de forma diferente

→ Ningún plan maestro

↓ Tu atención por favor ↓

Dime, ¿estás interesado/a en aprender inglés?

¿Te gustaría poder aprender tan bien el idioma que puedas entender prácticamente todo lo que leas y escuches en inglés?

¿Te gustaría poder comunicarte en inglés sin problema, tanto por escrito como hablando?

Si es así, te invito a visitar Inglesk.com.

Allí aprenderás cómo aprender inglés por tu propia cuenta, usando contenido que de verdad disfrutes, y sin tener que memorizar reglas gramaticales.

¡Haz clic aquí para entrar a Inglesk.com y aprender cómo dominar el inglés de una vez por todas!