Enseñando obediencia ciega | La superstición más peligrosa

Haz clic aquí para descargar este libro digital en el Internet Archive


→ Tabla de contenidos

El supuesto propósito de las escuelas es enseñar lectura, escritura, matemáticas, y otros campos académicos de pensamiento.

Pero el mensaje que las instituciones de "educación" en realidad enseñan, más efectivamente que cualquier conocimiento o habilidad útil, es la idea de que la sumisión y la obediencia ciega a la "autoridad" son virtudes.

Simplemente considera el entorno en el que la mayoría de personas pasan la mayoría de sus años formativos.

Año tras año, los estudiantes viven en un mundo en el cual:

Ellos reciben aprobación, elogios, y recompensas por estar donde la "autoridad" les dice que deben estar, cuando la "autoridad" les dice que estén allí…

Y reciben desaprobación, reproches y castigos por estar en cualquier otro lugar (esto incluye el hecho de que, para empezar, ellos son forzados a ir a la escuela).

Ellos reciben aprobación, elogios y recompensas por hacer lo que la "autoridad" les dice que hagan…

Y reciben desaprobación, reproches y castigos por hacer cualquier otra cosa, o por fallar en hacer lo que la "autoridad" les dice que hagan.

Ellos reciben aprobación, elogios, y recompensas por hablar cuando y como la "autoridad" les dice que hablen…

Y reciben desaprobación, reproches y castigos por hablar en cualquier otro momento, de cualquier otra forma, y/o sobre cualquier tema diferente a lo que la "autoridad" les diga que deben hablar…

O por fallar en hablar cuando la "autoridad" les dice que hablen.

Ellos reciben aprobación, elogios, y recompensas por repetir de vuelta las ideas que la "autoridad" declara que son verdaderas e importantes…

Y reciben desaprobación, reproches y castigos por estar en desacuerdo, verbalmente o en una prueba escrita, con las opiniones de aquellos que declaran ser "autoridad"…

O por pensar o escribir sobre temas diferentes a lo que la "autoridad" les dice que piensen o escriban.

Ellos reciben aprobación, elogios, y recompensas por hacerle saber inmediatamente a una "autoridad" sobre cualquier problema o conflicto personal que encuentren…

Y reciben desaprobación, reproches y castigos por intentar resolver cualquier problema o desacuerdo por su propia cuenta.

Ellos reciben aprobación, elogios, y recompensas por cumplir todas las reglas que la "autoridad" decida imponerles, sin importar lo arbitrarias que sean…

Y reciben desaprobación, reproches y castigos por desobedecer cualquiera de esas reglas.

Estas reglas pueden ser sobre casi cualquier cosa, incluyendo:

* Qué tipo de ropa usar

* Qué cortes de cabello tener

* Qué expresión facial tener

* Cómo sentarse en una silla

* Qué tener sobre un escritorio

* A qué dirección mirar

* Y qué palabras usar

Ellos reciben aprobación, elogios, y recompensas por contarle a la "autoridad" cuando otro estudiante ha desobedecido "las reglas"…

Y reciben desaprobación, reproches y castigos por fallar en hacer eso.

Los estudiantes claramente e inmediatamente ven que, en su mundo, existen dos clases distintas de personas:

Los amos ("profesores") y los súbditos ("estudiantes")…

Y que las reglas de comportamiento apropiado son drásticamente diferentes entre ambos grupos.

Los amos constantemente hacen cosas que le dicen a los súbditos que no hagan:

Mangonear a la gente, controlar a otros usando amenazas, tomar la propiedad de otros, etc.

Esta constante y obvia doble moral le enseña a los súbditos que existe un estándar de moralidad muy diferente para los amos, que el que existe para los súbditos.

Los súbditos deben hacer todo lo que los amos les digan, y solo lo que los amos les digan…

Mientras que los amos pueden hacer casi todo lo que quieran.

No hace mucho, los amos rutinariamente llevarían a cabo asalto físico (es decir, "castigo corporal") contra los súbditos que no hacían rápidamente e incondicionalmente lo que les ordenaban…

Mientras le decían a los mismos súbditos que era completamente inaceptable para ellos el usar la violencia física, inclusive en defensa propia, y sobre todo en defensa propia contra los amos.

Afortunadamente el uso de violencia física regular y abierta por parte de los "profesores" se ha vuelto algo muy poco común.

Sin embargo, aunque la fuerza se ha vuelto menos obvia, los métodos básicos de control y castigo autoritario aún permanecen ahí.

En un aula de clases la "autoridad" pude cambiar las reglas cuando quiera, puede castigar al grupo entero por lo que un solo estudiante hace (por uno pagan todos), y puede cuestionar o requisar a cualquier estudiante – o todos ellos – en cualquier momento.

Ellos no ven que la "autoridad" tenga obligación alguna en justificar o explicarle a los estudiantes las reglas que impone, o cualquier otra cosa que hace.

Y a la "autoridad" nada le preocupa sea que un estudiante tenga una buena razón para pensar que su tiempo sería mejor invertido en otro lugar, haciendo algo más, pensando en algo diferente.

Las "calificaciones" que recibe el estudiante, la forma en que él o ella es tratada, las señales que recibe – escritas, verbales, y de otros tipos – dependen de un solo factor:

De la habilidad y disposición de dicho estudiante de subyugar incondicionalmente sus propios deseos, juicio y decisiones, a los de la "autoridad".

Si el estudiante hace eso es considerado "bueno".

Pero si no lo hace, es considerado "malo".

Este método de adoctrinamiento no es accidental.

La escolarización en los Estados Unidos, y de hecho en la mayoría del resto del mundo, fue modelada deliberadamente a partir del sistema prusiano de "educación"…

El cual fue diseñado con el expreso propósito de entrenar a la gente para ser herramientas obedientes de la clase gobernante, fáciles de manejar, y rápidos en obedecer ciegamente, especialmente para propósitos militares.

Como fue explicado por Johann Fichte, uno de los diseñadores del sistema prusiano, la meta de este método era "moldear" a los estudiantes de tal forma que estos "simplemente no puedan desear nada diferente" de lo que aquellos con "autoridad" quieren que ellos deseen.

En esa época se admitía abiertamente que ese sistema era una forma de esclavizar psicológicamente a la población general para cumplir la voluntad de la clase gobernante.

Y el sistema sigue logrando exactamente eso, en los Estados Unidos y en el mundo entero.

La razón por la que la mayoría de personas hacen lo que sea que la "autoridad" les dice hacer, sin importar si la orden recibida es moral / racional o no, es porque eso es exactamente lo que han sido entrenados para hacer.

Todo sobre la "escolarización" autoritaria (y la crianza autoritaria), inclusive la versión moderna que pretende ser empática y de mente abierta…

Continuamente le clava en la cabeza a los jóvenes la noción de que su éxito, su moralidad, su valor como seres humanos, es medido por lo bien que obedecen a la "autoridad".

¿Entonces por qué es sorpresa que en vez de usar la lógica y la evidencia para llegar a sus conclusiones, la mayoría de adultos buscan a una "autoridad" para que les diga qué pensar?

¿Acaso es sorpresa que cuando un hombre (o mujer) con una insignia empieza a escupir órdenes, la mayoría de adultos obedecen tímidamente sin cuestionar lo que está pasando, inclusive si dichos adultos no han hecho nada malo?

¿Acaso es sorpresa que la mayoría de adultos tímidamente se someten a cualquier tipo de interrogación y requisas que los "agentes de imposición" les quieran realizar?

¿Acaso es sorpresa que muchos adultos corran a pedirle ayuda a la "autoridad" más cercana para resolver cualquier problema o disputa que tengan?

¿Acaso es sorpresa que la mayoría de adultos cumplan la orden que sea, sin importar lo irracional, injusta o inmoral que pueda ser, si se imaginan que quien da la orden posee "autoridad"?

¿Acaso es todo esto una sorpresa a la luz del hecho de que casi todos nosotros hemos pasado años siendo deliberadamente entrenados para comportarnos de esa forma?

Los experimentos del doctor Milgram mostraron claramente que el tipo de personas siendo producidas inclusive por nuestra sociedad supuestamente moderna e iluminada, inclusive en el viejo y confiable país de los Estados Unidos (supuestamente el bastión de la libertad y la justicia)…

Son, en su mayoría, personas insensibles, irresponsables y no-pensantes usadas como herramientas por el megalomaníaco que declare el derecho a gobernar.

Cuando la gente es entrenada intencionalmente para someterse humildemente a la bestia llamada "autoridad"…

Y cuando se les enseña que es más importante obedecer que juzgar…

¿Por qué sería sorpresa toda la extorsión, opresión, terrorismo, y asesinatos en masa que son cometidos solo porque una auto-declarada "autoridad" lo ordenó?

La historia humana nos muestra tan clara como el agua la fórmula de la muerte:

Unos pocos gobernantes malvados + Muchos súbditos obedientes = Injusticia y opresión ampliamente diseminados.

← Los experimentos Milgram

→ Creando monstruos

↓ Tu atención por favor ↓

Dime, ¿estás interesado/a en aprender inglés?

¿Te gustaría poder aprender tan bien el idioma que puedas entender prácticamente todo lo que leas y escuches en inglés?

¿Te gustaría poder comunicarte en inglés sin problema, tanto por escrito como hablando?

Si es así, te invito a visitar Inglesk.com.

Allí aprenderás cómo aprender inglés por tu propia cuenta, usando contenido que de verdad disfrutes, y sin tener que memorizar reglas gramaticales.

¡Haz clic aquí para entrar a Inglesk.com y aprender cómo dominar el inglés de una vez por todas!