La solución | La superstición más peligrosa

Haz clic aquí para descargar este libro digital en el Internet Archive


→ Tabla de contenidos

PARTE 4: La vida sin la superstición

Casi todos ven por lo menos algunos problemas con el "gobierno" bajo el que vive, ya sea corrupción, incitar guerras, redistribuciones socialistas, invasiones por parte de la fuerza policíaca, y otras opresiones.

Así que ellos votan por este u otro candidato, apoyan este o ese movimiento o partido político, cabildean por o contra esta u otra legislación, y casi siempre terminan decepcionados con los resultados.

Ellos pueden identificar fácilmente varios problemas y quejarse de ellos, pero siempre los elude encontrar una solución real.

La razón por la que ellos siempre están decepcionados es porque el problema no reside en la gente que conforma el llamado "gobierno"…

No. El problema reside en las mentes de sus víctimas.

Tratar de configurar y ajustar los "gobiernos" no puede arreglar un problema que no proviene de los "gobiernos".

El votante insatisfecho no se da cuenta de que es su propia visión de la realidad, su propia creencia en la "autoridad", la cuál es la causa raíz de la mayoría de los problemas de la sociedad.

Él o ella cree que una clase gobernante es una parte natural, necesaria y benéfica de la sociedad humana…

Y así, todos sus esfuerzos se enfocan en vociferar sobre quién debería estar a cargo, y en qué debería usarse el poder de los "gobiernos".

Cuando él o ella piensa en "soluciones", piensa dentro de la caja del estatismo.

Como resultado, esa persona queda impotente desde el principio.

Rogarle a los amos que sean buenos, o pedir a un nuevo maestro, jamás lleva a la libertad.

En su lugar, esos comportamientos son claros indicadores de que la persona ni siquiera es libre dentro de su propia mente.

Y una persona cuya mente no es libre jamás tendrá un cuerpo libre.

La gente está tan acostumbrada en participar en rituales de culto colectivamente conocidos como "la política" (votar, cabildear, hacer peticiones, correr campañas, etc.)…

Que cualquier sugerencia de que no se molesten participando en proyectos tan inútiles e impotentes es, en sus ojos, sugerir que "no hagan nada".

Debido a que ellos ven el votar, chillar y rogar como el rango total de las posibilidades que están abiertas para ellos en el área de los "gobiernos", ellos son incapaces de si quiera comprender cualquier cosa que pueda lograr la libertad de verdad.

Así que cuando un voluntarista /anarquista explica tanto el problema, y la forma de resolverlo, pero sin presentar un nuevo candidato por quien votar, un nuevo partido político que apoyar, o un nuevo movimiento o campaña que apoyar…

En otras palabras, sin proponer nada que coincida con la superstición de los "gobiernos" y la "autoridad"…

El estatista promedio se quejará de que ninguna solución ha sido ofrecida.

Desde su perspectiva, cualquier persona que no participe en el juego de "la política" , dentro de las reglas establecidas por la clase gobernante, está "haciendo nada".

Ellos declaran con entusiasmo: "¡Tú tienes que participar!"

Ellos fallan en darse cuenta de que participar en el juego creado y controlado por tiranos ES lo que en realidad es "hacer nada" – o por lo menos, nada útil.

La verdad es que en vez de que algún evento necesite ocurrir, o que algo en particular necesite hacerse, la solución real…

La única solución a los problemas que involucran a los "gobiernos"…

Viene de no hacer ciertas cosas, y de que ciertas cosas no ocurran.

En cierto sentido, no existe una solución positiva / activa a los "gobiernos".

No. La solución definitiva a los "gobiernos" es negativa / pasiva, y es básicamente la siguiente:

Deja de apoyar la agresión contra tu prójimo.

Deja de participar en rituales que buscan justificar la iniciación de la violencia, y que refuerzan la noción de que un grupo de personas tienen el derecho a gobernar.

Deja de pensar, y hablar, y actuar de formas que refuercen el mito de que la gente normal debe ser controlada por un amo, y que deben obedecer a ese amo en vez de seguir sus propias consciencias.

Cuando la gente deje de inclinarse ante el altar del "gobierno", deje de jugar los juegos de los tiranos, y deje de respetar las reglas arbitrarias escritas por megalomaníacos…

El problema se resolverá solo.

Como es una entidad mítica, la "autoridad" no necesita ser derrocada, ni derrotada en elecciones, ni "reformada".

La gente simplemente necesita dejar de imaginarse la existencia de algo que nunca estuvo allí, y que nunca lo estará.

Si la gente dejara de permitir que una superstición irracional retuerza sus percepciones, entonces sus acciones mejorarían inmediatamente y drásticamente.

La mayoría de las agresiones, las cuales son hechas en el nombre de la "autoridad", cesarían.

Nadie daría órdenes, nadie las impondría, y nadie sentiría una obligación de obedecerlas…

A menos que las órdenes en sí mismas fuesen vistas como inherentemente justificadas dependiendo de la situación, y NO dependiendo de aquel que esté dando la orden, o su supuesta "autoridad".

Eso por sí solo eliminaría la gran mayoría de los robos, extorsión, intimidación, acosos, coerción, terrorismo, asaltos y asesinatos que actualmente llevan a cabo tantos seres humanos contra otros.

Cuando la gente no reconozca ni acepte a ningún amo, ellos ya no tendrán amos.

Y a final de cuentas, sus ataduras, y la forma de escapar, existen completamente dentro de sus propias mentes.

La sociedad humana no necesita que se le añada nada extra para arreglar la mayoría de sus problemas, ni tampoco necesita la institución de un nuevo "sistema", o la implementación de un nuevo plan maestro.

En su lugar necesita solo una cosa:

Que una creencia enormemente ubicua y extremadamente destructiva sea eliminada de la sociedad – la creencia en la "autoridad" y los "gobiernos".

Lo que hará "que las cosas funcionen" no es un plan centralizado, ni un proyecto autoritario…

Sino la interacción mutuamente voluntaria de muchos individuos, cada uno sirviendo sus propios valores, y siguiendo su propia consciencia.

Por supuesto, esto no encaja para nada con la forma en que casi todos han sido acondicionados a pensar:

Que la sociedad necesita un plan maestro con "líderes" que lo harán realidad.

Pero en realidad, lo que la sociedad más necesita es una completa carencia de un plan maestro, y una total ausencia de líderes "autoritarios" a quienes la gente debe entregarles su albedrío, juicio y libertad en bandeja de plata.

La solución no es añadir cosas nuevas a la sociedad, sino simplemente entender y abandonar la superstición más peligrosa.

← El mito del contrato

→ La realidad es anarquía

↓ Tu atención por favor ↓

Dime, ¿estás interesado/a en aprender inglés?

¿Te gustaría poder aprender tan bien el idioma que puedas entender prácticamente todo lo que leas y escuches en inglés?

¿Te gustaría poder comunicarte en inglés sin problema, tanto por escrito como hablando?

Si es así, te invito a visitar Inglesk.com.

Allí aprenderás cómo aprender inglés por tu propia cuenta, usando contenido que de verdad disfrutes, y sin tener que memorizar reglas gramaticales.

¡Haz clic aquí para entrar a Inglesk.com y aprender cómo dominar el inglés de una vez por todas!