Motivos nobles, acciones malvadas | La superstición más peligrosa

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Es importante resaltar nuevamente el siguiente hecho:

De aquellos quienes se convierten en "agentes de imposición" y soldados, muchos lo hacen porque sienten un deseo genuino de luchar por la justicia.

Sin embargo, debido a su creencia en la "autoridad", sus nobles intenciones usualmente terminan siendo usadas para hacerle daño a gente inocente, y proteger a los culpables.

Debido a que se espera que el oficial de policía "imponga la ley", y que se espera que el soldado siga órdenes…

Sus propios valores e intenciones son arrollados por los objetivos de aquellos que dan las órdenes.

No obstante las propagandas de reclutamiento militar, que animan a hombres y mujeres jóvenes a unirse para luchar por la verdad y la justicia…

El verdadero trabajo de un soldado es matar a quien sea que su amo le ordene matar.

Es tan simple como eso.

¿Cuántos estadounidenses (o personas de cualquier otro país) decidirían, por su propia cuenta, ir a tierras extranjeras para matar a completos desconocidos allí?

Muy pocos.

Qué tantos estadounidenses (o quien sea), por su propia cuenta, si estuviesen en una tierra extranjera…

¿Se sentirían justificados de ir de puerta en puerta, interrogando a desconocidos a punta de pistola, invadiendo e inspeccionando sus casas, porque pensaron que gente muy mala podría estar en el área?

Muy pocos – el sentido de moralidad de casi todos los individuos les diría que estas acciones son malas…

Pero cuando alguien voluntariamente se une a un ejército autoritario, él o ella intencionalmente suprime su propio juicio y conciencia a favor de simplemente hacer lo que le digan.

Aunque a veces los soldados usan fuerza legítima, como a la hora de combatir contra agresores e invasores, ellos mismos también actúan rutinariamente como agresores e invasores.

Sería imposible para el ejército de un "gobierno" funcionar de otra forma.

Imagínate a un ejército yendo de puerta en puerta, amablemente pidiéndole a cada dueño de casa permiso para entrar a su terreno.

Simplemente llamarle "guerra" a la situación causa que los creyentes en el "gobierno" se imaginen que los estándares usuales de comportamiento humano ya no aplican.

Bajo la excusa de la necesidad los soldados invaden, roban, intimidan, amenazan, asaltan, interrogan, torturan y asesinan.

Y ellos hacen esto inclusive contra personas que ellos consideran sus aliados.

La invasión y ocupación militar de Irak por parte de los mercenarios del "gobierno" de los Estados Unidos, la cual supuestamente fue hecha para defender a la gente de Irak…

Fue un ejemplo de agresión y coerción a gran escala – y por lo tanto algo inmoral – inclusive si dicha invasión derrocó a un régimen culpable de un nivel todavía peor de intimidación y asesinato (el régimen de Saddam Hussein).

Sin embargo, la supuesta maldad del enemigo usualmente es citada como justificación para la coerción autoritaria.

La verdad es que hoy en día, y a través de la historia, la violencia a gran escala contra gente inocente siempre se ha llevado a cabo en el nombre de "luchar por la libertad" o "luchar contra la injusticia".

Inclusive cuando los nazis invadieron a Polonia, los primeros fingieron una serie de eventos de falsa alarma y trucos de propaganda, colectivamente llamados la "Operación Himmler", para que ellos pudiesen pretender que la invasión fue un acto justificable de defensa propia.

La verdad es que inclusive cuando la maldad de un régimen enemigo es fácil de ver, haciendo que la lucha en general parezca justa desde un lado…

La violencia cometida por los ejércitos autoritarios nunca está dirigida únicamente a los agresores reales en el otro lado.

La estructura y metodología de los ejércitos jerárquicos hacen que la gente inocente siempre sea victimizada de una u otra forma, y no solo por accidente, sino por diseño.

La mentalidad de manada que es una gran parte del patriotismo hace que esto sea inevitable.

En la segunda guerra mundial, las tropas estadounidenses veían a "los krauts" (los alemanes) y "los japs" (los japoneses) como el enemigo, en vez de ver el enemigo como aquellos individuos quienes en realidad cometieron actos de agresión contra gente inocente…

Un concepto el cual requeriría que cada soldado usara constantemente su propia percepción individual y juicio moral para evaluar cada situación que ha de confrontar, lo cual es incompatible con una cadena autoritaria de comando.

Por supuesto, de las personas que encajan en la definición de "los krauts" y "los japs", muchos no jugaron ningún papel en el conflicto (aparte de financiarlo a la fuerza por medio de pagar "impuestos", como se discute más adelante).

Pero en ambos lados de toda guerra, los ejércitos de los "gobiernos", y la propaganda que utilizan, siempre se enfocan en, y demonizan a, una categoría de personas en vez de solo los individuos quienes en realidad iniciaron la violencia.

El resultado es que enormes grupos demográficos terminan recibiendo ordenes de subyugarse o exterminarse entre ellos, haciendo que ningún lado sea el "lado bueno" en cualquier guerra entre "naciones"…

Ya que ambos ejércitos siempre usan violencia contra gente inocente, además de usarla contra otros soldados.

Tal vez uno de los ejemplos más crueles e inhumanos de esto fue los lanzamientos de bombas nucleares en Nagasaki e Hiroshima, los cuales son sin lugar a dudas los dos peores actos de terrorismo y asesinato en masa jamás cometidos en la historia.

Juntos, ambos lanzamientos resultaron en la muerte de más o menos 200 000 civiles – más o menos setenta veces peor que el número de muertos en los ataques a las torres gemelas de septiembre 11 de 2001.

La meta admitida de los ataques a Nagasaki e Hiroshima era causar miedo, dolor y muerte sobre la población de todo un país, con el objetivo de coaccionar a la clase gobernante de ese país para que se doblegara a la voluntad de la clase gobernante de los Estados Unidos.

Irónicamente, estos actos encajan perfectamente con la definición que el "gobierno" de los Estados Unidos tiene de la palabra "terrorismo", excepto que la definición convenientemente excluye actos que son "legales" y/o ordenados por su "gobierno".

Si aquellos en un "gobierno" apoyan y llevan a cabo actividades violentas cuyo objetivo es "intimidar o coaccionar a una población civil" o "influir en la política de un gobierno por medio de intimidación y coerción", entonces ahí sí todo eso es considerado legítimo y justo.

Pero si cualquier otra entidad hiciera exactamente lo mismo, entonces sería "terrorismo" (revisa la sección 2331 del título 18 del código de los Estados Unidos).

Y como punto aparte, la misma existencia de las armas nucleares es totalmente el resultado en la creencia en la "autoridad".

A diferencia de muchos tipos de armas, es imposible usar las armas nucleares solo para propósitos puramente defensivos.

La única razón por la que la bomba nuclear fue inventada y fabricada en primer lugar fue por la idea autoritaria, nacionalista y de mentalidad de manada, de que es posible y justo estar en guerra contra todo un país, y que por lo tanto exterminar indiscriminadamente a miles de personas de una sola vez puede ser justificable.

Ser miembro del ejército de un "gobierno" requiere que uno contribuya a cometer actos anti-humanos, inclusive si es solo indirectamente, sin importar los nobles motivos que el individuo pueda haber tenido a la hora de unirse a las fuerzas armadas.

La razón es simple:

Actuar basándose en la percepción y juicio de uno mismo, y seguir tu propia consciencia y tu propio sentido del bien y el mal, es totalmente incompatible con ser un miembro del ejército de cualquier "gobierno".

Tristemente, el resultado es que ambos lados de toda guerra están equivocados, en el sentido de que ambos lados inician violencia contra gente inocente.

Al mismo tiempo, ambos lados de toda guerra también tienen razón…

En el sentido en que condenan al otro lado por iniciar violencia contra gente inocente.

En resumen, siempre que hayan soldados dispuestos a subyugarse a si mismos a una declarada "autoridad", y estén dispuestos inclusive a cometer asesinatos si se les ordena, una paz duradera será imposible.

Aquellos que luchan para cualquier "gobierno", inclusive si ellos creen que están "luchando por su país", nunca alcanzarán la libertad ni la justicia…

Debido a que la clase gobernante, por su propia naturaleza, nunca quiere que haya libertad ni justicia, inclusive para sus propios súbditos…

Ya que si existiera libertad y justicia, esa clase gobernante dejaría de existir.

Sin importar lo nobles que sean sus motivos, y sin importar qué tan valientes sean sus acciones, a final de cuentas lo único que los soldados de un "gobierno" pueden alcanzar en realidad es la sumisión y la dominación.

Muchos estadounidenses están bajo la impresión de que los soldados estadounidenses tienen permitido (o tienen el requerimiento de) desobedecer una orden ilegal o inmoral…

Una creencia que le permite imaginarse a los estadounidenses que los mercenarios de su "gobierno" son fundamentalmente diferentes a los mercenarios de otros regímenes.

El grano de verdad detrás de esta creencia en que los soldados estadounidenses tienen el requerimiento (por lo menos en teoría) de desobedecer ordenes "ilegales", pero la regla no dice nada sobre la moralidad.

Y debido a que los gobernantes son los que definen lo que es "legal", a final de cuentas la regla no significa mucho.

En combate, casi todo lo que hace el ejército constituye agresión violenta, y casi todas las ordenes que reciben los soldados son ordenes inmorales (inclusive si son "legales")…

Ya sea irrumpir en propiedad privada, destruir un puente, bloquear una carretera, desarmar a civiles, detener e interrogar a personas aleatorias, o asesinar a completos desconocidos.

Un soldado que desobedeciera ordenes así sería, sin lugar a dudas, juzgado en un tribunal militar.

La idea de que uno a veces debería desobedecer órdenes – sea porque las órdenes son inmorales o "ilegales" – aunque es un buen principio…

Es algo que va directamente en contra de todo el concepto de "autoridad", y en contra de los métodos utilizados para entrenar a los soldados para que se conviertan en herramientas ciegamente obedientes del régimen al que hacen parte.

Inclusive cuando las reglas de combate son disparar únicamente si te disparan, eso también suele ser injustificado.

Cuando alguien comete agresión, la víctima de esa agresión tiene el derecho de usar la fuerza necesaria para detener al agresor.

Esto significa que en muchas situaciones, dispararle a soldados – incluyendo soldados estadounidenses, o del país que sea – es inherentemente justificado.

Matar a alguien por defenderse a sí mismo contra agresores es asesinato, inclusive cuando los agresores son de los Estados Unidos, o de tu propio país.

Y casi todo soldado rutinariamente comete inmorales actos de agresión, creyendo que los mandatos de la "autoridad" hacen que esté bien cometer esos actos.

Si algún soldado de verdad tomara en serio la idea de que él o ella debería desobedecer una orden inmoral, lo primero que él o ella haría es renunciar al ejército.

Aquellos quienes actúan como los mercenarios de los "gobiernos", inclusive si lo hacen con las mejores de las intenciones…

Siempre serán parte de una máquina que comete agresión con tanta frecuencia, o con más frecuencia, con la que defiende a los inocentes.

Siendo ese el caso, casi todos los soldados de combate hacen cosas que justificarían el uso de violencia defensiva contra ellos.

Sin embargo, como los ejércitos invasores siempre hacen, los comandantes del ejército estadounidense etiquetan a cualquiera que resista sus actos de agresión como un "combatiente enemigo", un "insurgente" o un "terrorista".

Cuando la agresión es cometida en el nombre de la "autoridad", muchos ven cualquier acto de defensa propia contra esa agresión como un pecado.

Y sin importar lo muy ultrajados que pueden sentirse los autoritarios estadounidenses (o del país que sea) por el solo sugerir eso, la verdad es que miles de personas en todo el mundo han tenido una buena razón para dispararle a un soldado estadounidense (o de otro país).

Cuando una persona quien no ha lastimado ni amenazado a nadie se encuentra en su propio hogar, preocupado por sus propios asuntos…

Y matones altamente armados irrumpen en su hogar, apuntando ametralladoras a él y a su familia, amenazándolo y dándole ordenes…

El propietario de la casa tiene todo el derecho de protegerse a sí mismo, y a su familia, como sea necesario – incluyendo matando a los intrusos armados.

El estadounidense promedio, si él o ella fuese la víctima de un asalto así por parte de mercenarios extranjeros, se sentiría perfectamente justificado en usar la violencia necesaria para repeler a los atacantes…

Pero si sus prójimos estadounidenses fuesen los que estuviesen cometiendo ese tipo de asaltos en una tierra extranjera, ahí el mismo estadounidense, enredado por la adoración a la "autoridad" y la mentalidad de manada…

"Soportará a las tropas", y le hará porras a los soldados estadounidenses cuando estos asesinen a alguien que intente resistir semejante agresión y delincuencia, usando la fuerza.

Las acciones militares autoritarias jamás son puramente defensivas.

Cuando los "gobiernos" declaran la guerra, nunca lo hacen para defender a los inocentes, o para preservar la libertad, aunque siempre declaran que ese es el propósito.

Cuando los "gobiernos" participan en guerras, siempre es para proteger o añadir al territorio, u otros recursos, controlados por ese "gobierno".

La clase gobernante, por su propia naturaleza, no quiere que sus propios súbditos sean libres, y mucho menos los súbditos de un gobernante extranjero.

Como resultado, aunque se dice que aquel que ha muerto en combate ha entregado su vida por su país…

En realidad aquellos que mueren en guerras son simples recursos gastados por tiranos en varias guerras territoriales contra otras bandas de tiranos.

A la gente le alimentan propaganda sobre heroísmo, sacrifico y patriotismo, para ocultar el hecho de que los "gobiernos" jamás arman guerras para servir justicia o libertad…

Lo hacen únicamente para servir su propio poder.

Y una examinación objetiva de la historia humana hace obvio este hecho.

Inclusive una de las labores militares aparentemente más justificables en la historia – los aliados en la segunda guerra mundial luchando contra los poderes del eje…

Aunque esto resultó en la derrota del tercer peor asesino en masa de la historia (Adolfo Hitler)…

También resulto en que un asesino en masa peor (Josef Stalin) esencialmente recibiera la mitad de Europa por parte de los gobernantes de las naciones aliadas.

La razón que impulsaba a la mayoría de soldados estadounidenses quienes lucharon en la guerra era indudablemente proteger a los buenos de los malvados…

Pero los motivos de quienes les daban las ordenes, y por lo tanto los resultados reales de los esfuerzos de los valientes soldados, no era más que conquista y poder autoritario.

En la segunda guerra mundial, uno podría haber por lo menos sugerido (con algo de imaginación) la posibilidad de una invasión a los Estados Unidos, por lo tanto declarando que fue un acto de defensa propia porque la "seguridad nacional" estaba en riesgo.

Pero la mayoría de operaciones militares por parte del ejército de los Estados Unidos no han involucrado ninguna amenaza directa en lo absoluto a ese país.

Treinta y pico mil de soldados estadounidenses murieron en la guerra de Corea…

Y nadie se imaginó que Corea del Norte fuera a invadir a los Estados Unidos.

Cincuenta y pico mil estadounidenses murieron en la guerra de Vietnam…

Y nadie se imaginó que Vietnam del Norte fuera a invadir a los Estados Unidos.

Nadie se imaginó que los ejércitos de Irak o Afganistán fueran a invadir a los Estados Unidos.

La excusa de conflictos así siempre ha sido una causa vaga, como "luchar contra el comunismo", o inclusive la excusa todavía más etérea de "luchar contra el terror".

(Lo cual es muy irónico por el hecho de que las tácticas terroristas eran, y siguen siendo, usadas rutinariamente por parte de las fuerzas armadas de los Estados Unidos, y otros países.)

La triste ironía es que la clase gobernante estadounidense, debido a la legitimidad que sus víctimas imaginan que ellos tienen, es la única pandilla de matones que en realidad tiene la capacidad de conquistar y subyugar a la gente estadounidense.

La gigantesca máquina militar, y todos los juegos de guerra en los que ha participado, en vez de proveer una pizca de protección real al público estadounidense…

Es lo que ha creado la mayoría de amenazas extranjeras, y lo que todavía es utilizado como la excusa para justificar la opresión a los estadounidenses por parte de su "gobierno", por medio de la orwelliana "Acta Patriota", entre otras cosas.

La popular calcomanía de parachoques que dice "Si amas la libertad dile gracias a un veterano" es un síntoma continuo de…

* La propaganda de mentalidad de manada

* Y la propaganda de adoración al "gobierno"

… que las clases gobernantes le alimentan a sus súbditos de tal forma que los amos sigan utilizando a sus súbditos como peones para jugar sus sádicos y destructivos juegos de poder.

Inclusive cuando un poseedor de esclavos lucha para prevenir que otro poseedor de esclavos le robe sus esclavos, el amo de esclavos NO es amigo de los esclavos como tal.

Es muy entendible que alguien quien ha…

* Arriesgado su vida

* Atravesado el mismo infierno

* Causado daño o muerte a otros seres humanos, posiblemente incluyendo gente inocente

* Y haya sufrido traumas físicos y emocionales como resultado

… se sienta reacio a aceptar que todo su coraje, su sufrimiento, y el daño que le causó a otros, a final de cuentas sirvió solo para llevar a cabo los planes de los megalomaníacos.

Sin embargo, inclusive algunas de las personalidades militares más famosas en la historia con el tiempo llegan a entender que los "gobiernos" arman guerras no por propósitos nobles, sino para perseguir ganancias y poder.

El general mayor Smedley Butler, quien a la hora de morir en el año 1940 fue el marino más condecorado en la historia de los Estados Unidos, escribió un libro llamado "War Is a Racket [La guerra es un fraude]".

Este libro criticaba el complejo militar-industrial, diciendo que la guerra "es llevada a cabo por el beneficio de muy pocos, a las expensas de muchos", inclusive llegando a describir su propio "servicio" militar como las acciones de "un musculoso de alta clase", un "estafador", y un "mafioso".

Así mismo, el general Douglas MacArthur opinó que la expansión militar es impulsada por una "psicosis artificialmente inducida de histeria de guerra" y "una incesante propaganda de miedo".

El general MacArthur también dijo lo siguiente:

"Los poderes a cargo nos mantienen en un estado perpetuo de miedo – nos mantienen en una continua estampida de fervor patriótico con el grito de una emergencia nacional grave.

Siempre ha habido un mal terrible que pretende engullirnos si no nos congregamos ciegamente contra él, suministrando las exorbitantes sumas demandadas por los "gobiernos".

Sin embargo, en retrospectiva, esos desastres parecen nunca haber ocurrido, y parecen nunca haber sido reales de verdad."

Por supuesto, criticar a las guerras como fraudes que solo benefician a la clase gobernante no es lo mismo que decir que la clase gobernante al otro lado no sea malvada también, o que no debería ser resistida.

Las atrocidades cometidas por los "agentes de imposición" de los regímenes de Stalin, Mao, Hitler, Lenin, Pol Pot, y muchos otros fueron extremadamente serias, y el uso de violencia defensiva contra los actos de agresión cometidos por los agentes de esos regímenes ciertamente estaba justificada.

Pero las guerras autoritarias ponen a peones a luchar contra otros peones en combates sangrientos a gran escala…

Los cuales cubren enormes áreas geográficas, siempre victimizando a poblaciones civiles en el proceso, mientras que las clases gobernantes de ambos lados observan desde una distancia segura.

Más evidencia de que la guerra nunca es sobre ideales o principios es el hecho de que el "gobierno" de los Estados Unidos con frecuencia ha declarado guerras contra tiranos puestos en su lugar por el mismo "gobierno" de los Estados Unidos, como Manuel Noriega y Saddam Hussein.

Y un ejemplo todavía más evidente de cómo la guerra no se trata de principios es el hecho de que al principio de la segunda guerra mundial, Josef Stalin y su Unión Soviética eran enemigos jurados de los Estados Unidos.

Al final de la guerra, el psicótico asesino en masa fue referido como el "Tío Joe" por los propagandistas del "gobierno" de los Estados Unidos, y fue tratado como un noble aliado.

Los crímenes de Stalin contra la humanidad, resultando en decenas de millones de muertes, a duras penas se mencionaban en los Estados Unidos en ese entonces.

Y a la luz de ese hecho, es absurdo declarar que el "gobierno" de los Estados Unidos decidió entrar a la segunda guerra mundial basándose en algún principio moral, o para derrotar a la maldad.

Es importante notar lo que sí ocurre, y lo que no ocurre, en guerras internacionales tradicionales.

Las clases gobernantes rivales, incluyendo a los gobernantes estadounidenses, se sienten contentos viendo a sus respectivos peones masacrándose los unos a los otros en millares…

Pero desde hace mucho ha sido la política oficial de muchos "gobiernos", incluyendo el de los Estados Unidos, el no intentar matar a "gobernantes" extranjeros – es decir, aquellos agentes con la mayor responsabilidad de hacer que las guerras ocurran.

La verdad es que la forma más moral, racional, y económica de defenderse contra una "autoridad" invasora es el asesinato de aquel que la comanda.

Poner en la mira a los "gobiernos" en vez de sus leales agentes de imposición le serviría maravillosamente a la humanidad, no solo terminando la mayoría de conflictos violentos de forma mucho más rápida…

Sino también creando un enorme elemento disuasorio para cualquier megalomaníaco tentado a empezar conflictos en primer lugar.

Pero aún así hay un acuerdo abierto, mutuo y firme entre la mayoría de tiranos de alto nivel de que, aunque está bien jugar juegos con las vidas de sus súbditos, los tiranos rara vez se atacarán directamente entre sí.

Y así, una y otra vez, un enorme número de soldados marchan a los campos de batalla para matarse entre sí, mientras que los verdaderos enemigos de la humanidad – los gobernantes de ambos lados – permanecen libres de peligro.

Así, las vidas de soldados bien-intencionados, los valientes agentes de imposición de los "gobiernos" quienes lealmente siguen ordenes hasta el amargo final…

Son totalmente desperdiciadas en esfuerzos que, por diseño, a final de cuentas no resultan en libertad ni justicia para nadie.

Y si un soldado logra reconocer y atacar a quienes son los más responsables por la injusticia y la opresión – aquellos quienes usan la etiqueta de "gobierno" en ambos lados de toda guerra…

Será condenado como traidor y terrorista.

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