Orgulloso de ser controlado | La superstición más peligrosa

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Si un esclavo puede ser convencido de que…

* Él o ella debe ser un esclavo

* Que su esclavitud es tanto apropiada como legítima

* Que él o ella es la justa propiedad de su amo

* Y que él o ella tiene la obligación de producir tanto como sea posible para su amo

… entonces el esclavo no necesita ser físicamente oprimido.

En otras palabras, esclavizar la mente hace que esclavizar el cuerpo sea innecesario.

Y eso es exactamente lo que hace la creencia en la "autoridad":

Le enseña a la gente que es moralmente virtuoso subyugar su tiempo, esfuerzo y propiedad…

Además de su libertad y el control de sus vidas…

A una clase gobernante.

Muchas personas expresan orgullo por ser "ciudadanos que cumplen las leyes y pagan sus impuestos", lo cual simplemente significa que ellos:

* Hacen lo que los políticos les ordenan hacer

* Y le dan dinero a los políticos

Cuando son confrontados con la idea de que es malo que ellos sean privados a la fuerza de los frutos de su trabajo, inclusive si eso es hecho "legalmente"…

La gente con frecuencia defienden de forma vehemente a aquellos que los siguen robando, insistiendo en que ese robo es esencial para la civilización humana.

(Por supuesto, ellos no usan el término "robo" para describir la situación, aunque ellos son muy conscientes de lo que les harían los "agentes de imposición" si se rehusaran a pagar.)

De la misma forma, cuando una persona se opone al nivel de cobro de impuestos, u otro control a la fuerza siendo impuesto sobre esa persona, por parte de quienes hacen parte del "gobierno"…

Las otras personas que también están siendo oprimidas, con frecuencia condenaran a quien se está oponiendo, diciéndole que si no le gusta cómo está siendo tratado se puede ir del país.

Condenar así a un congénere víctima de esa coerción por quejarse sobre dicha coerción es una clara señal de que quien hace la condena es una persona que siente orgullo por su propia esclavitud.

Frederick Douglass, quien durante gran parte de su vida fue esclavo, presenció y describió exactamente ese mismo fenómeno entre sus congéneres esclavos, muchos de los cuales se sentían orgullosos de lo duro que trabajaban para sus amos, y lo fielmente que hacían lo que les ordenaban.

Desde la perspectiva de ellos, un esclavo fugitivo vendría a ser un asqueroso ladrón, habiéndose "robado" a sí mismo de su amo.

Douglass describió lo rigurosamente adoctrinados que eran muchos esclavos, hasta el punto en el que de verdad creían que su propia esclavitud era justa y totalmente legítima:

"He encontrado que, para crear a un esclavo contento, es necesario crear un esclavo sin mente.

Es necesario oscurecer su visión moral y mental, y aniquilar su poder de razón tanto como sea posible.

Él debe ser incapaz de detectar inconsistencia alguna en la esclavitud.

Él debe sentir que la esclavitud está bien y es correcta.

Y él es llevado a ese punto solo cuando él deja de ser un humano."

Aunque la esclavitud ya no es practicada abiertamente, la mentalidad de la sumisión leal todavía permanece.

La mayoría de personas hoy en día no detectan inconsistencias en permitir que una clase gobernante extorsione y controle a la fuerza a todas las demás personas…

Y de hecho sienten que toda esa extorsión y opresión está bien y es correcta, hasta el punto que muchos sienten remordimiento real si son atrapados guardando los frutos de su trabajo, y corriendo con sus vidas.

Es una cosa sentir remordimiento por haber sido atrapado robando, o defraudando, o cometiendo agresión…

Pero es una muy diferente que alguien sienta remordimiento por haber hecho algo que, si no fuese por los decretos ("leyes") de los políticos, sería visto como perfectamente permisible.

Ese remordimiento no viene de la inmoralidad del acto como tal – viene únicamente de la imaginada inmoralidad de desobedecer a la "autoridad" (es decir, "violar la ley").

Cuando, por ejemplo, el ciudadano promedio es atrapado…

* "Cometiendo fraude" en sus "impuestos"

* Sin una placa de registro en su coche

* Fumando marihuana

* O haciendo cualquiera de las miles de otras cosas que no constituyen agresión hacia ninguna persona, pero que aún así han sido declaradas "ilegales" por la clase gobernante…

Usualmente habrá algún sentimiento de culpa en la mente de la persona.

Sin un sentimiento de estar obligado a obedecer, ser atrapado y castigado por agentes del "gobierno" sería visto de la misma forma que sería visto el ser mordido por un perro:

Una consecuencia desagradable a ser evitada, la cual no posee ningún elemento moral en lo absoluto.

Pero en su lugar la mayoría de gente siente, por lo menos hasta cierto punto, que ser capturada cometiendo un "crimen" sin víctima indica algún tipo de falla moral en ellos mismos, porque no hicieron lo que les ordenaron.

El deseo de tener la aprobación de la "autoridad" es extremadamente poderoso en casi todas las personas, hasta un punto que ellos mismos ni siquiera se dan cuenta.

El ubicuo mensaje del autoritarismo tiene un impacto psicológico mucho más profundo de lo que la mayoría de personas se imaginan, como lo demostraron los experimentos de Milgram.

Casi todos experimentan un enorme estrés emocional e incomodidad en cualquier momento que entran en conflicto con la "autoridad", y se esforzarán bastante, sin importar los actos de maldad que deban cometer, para obtener la aprobación de sus amos.

Inclusive la terminología que la gente usa ilustra lo efectivamente que han sido entrenados para sentirse moralmente obligados a obedecer a la "autoridad".

Esto puede verse en frases simples como, "No se te permite hacer eso", o inclusive "No puedes hacer eso", refiriéndose a algún comportamiento que ha sido declarado "ilegal" por la clase gobernante.

Frases así no expresan simplemente una potencial consecuencia adversa, sino que implican que, debido a que algunos actos han sido prohibidos por los amos, cometer ese acto es malo, no es permitido, o es inclusive imposible (es decir, "¡No puedes hacer eso!")

Ver los datos estadísticos demuestra el poder de la creencia en la "autoridad":

En los Estados Unidos, más o menos 100 000 empleados de la IRS extorsionan a más o menos unas 200 000 000 de víctimas.

Aquellos siendo robados superan en número a los atracadores en una proporción de más o menos dos mil a uno.

Esto jamás podría llevarse a cabo solo con fuerza bruta – sigue ocurriendo solo porque la mayoría de personas siendo robadas sienten un deber de ser robados…

Y se imaginan que esos robos son legítimos y válidos.

Lo mismo es verdad para muchas otras "leyes", las cuales generalmente son obedecidas inclusive aunque los agentes de imposición sean enormemente superados en número por aquellos que los agentes buscan controlar.

Los altos niveles de conformidad no vienen tanto del miedo al castigo, sino más que todo del sentimiento que comparten aquellos que son controlados:

El sentimiento de que tienen una obligación moral de cooperar en su propia subyugación.

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