Grande o pequeña, de izquierda o derecha, sigue siendo maldad | La superstición más peligrosa

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Todas y cada una de las personas que apoyan a los "gobiernos" en la forma que sea, ya sea un "gobierno" liberal, conservador, moderado, independiente, comunista, fascista, constitucionalista, o de cualquier otro sabor…

Cree que los representantes de la "autoridad" deberían cometer actos a gran escala que, si fuesen cometidos por cualquier persona común, serían ampliamente reconocidos como injustos e inmorales.

Todos los estatistas creen que la gente que conforma su "gobierno" son exentas de la moralidad humana básica, y que no solo pueden hacer cosas que la gente normal no tiene derecho a hacer…

Sino que deben hacer cosas así por el (supuesto) bien de la sociedad.

El tipo y grado de agresión varía, pero TODOS los estatistas apoyan que se lleve a cabo algún grado de agresión.

En la mitología estatista, la "izquierda" política y la "derecha" política son opuestos…

Pero en realidad, ambos son dos lados de la misma moneda – la diferencia yace solo en lo que los diferentes votantes esperan que aquellos en el poder hagan con ese poder.

Pero en la práctica, políticos tanto de "izquierda" como de "derecha"…

* Llevan a cabo redistribución de riqueza

* Inician y apoyan las guerras

* Controlan el comercio de forma centralizada

* Y llevan a cabo numerosas restricciones coercitivas sobre el comportamiento de sus súbditos

A medida que los "gobiernos" tanto de "derecha" como de "izquierda" obtienen más y más poder, estos se van volviendo cada vez más indistinguibles el uno del otro.

El régimen de "ultra derecha" de Hitler, y el régimen de "ultra izquierda" de Stalin eran virtualmente idénticos.

Sea cual fuese el propósito original declarado por ellos, el resultado final fue poder y control total para los políticos, e impotencia y esclavitud total para el resto de la sociedad.

Que se te permita elegir entre la "izquierda" o la "derecha" política le da a la gente exactamente tanto poder y libertad como permitirles elegir entre ser ejecutados, o en la ahorca, o fusilados.

Ah, y añadir un tercer partido político simplemente añade la opción de ejecución por electrocución.

Siempre y cuando la gente siga discutiendo sobre cuál pandilla de matones debería esclavizar al resto de la sociedad (proceso también conocido como "democracia"), la gente seguirá siendo esclavizada.

Irónicamente, los estatistas de todas las ideologías políticas lamentan la influencia que los "cabilderos" e "intereses especiales" tienen sobre los políticos…

Ignorando el hecho de que todo votante es un interés especial, y que todos los contribuidores de campaña son cabilderos.

Una vez la gente acepta la premisa de que el "gobierno" tiene el derecho de micro-administrar a la fuerza a la sociedad…

Es inevitable que haya una competencia perpetua entre grupos, cada uno lanzándole dinero y favores a los políticos para intentar lograr que se cumplan sus objetivos.

Es muy bobo apoyar el control autoritario (es decir, apoyar a los "gobiernos") para luego quejarse sobre los inevitables efectos del control autoritario:

Entre ellos, que la gente intente comprar influencia.

Los políticos pueden ser comprados solo porque tienen poder para vender, y ellos tienen poder para vender únicamente porque la gente cree en los "gobiernos".

El poder estatal siempre será usado para servir los objetivos de una persona a costa de otra (¿cómo más puede usarse la coerción?), haciendo que la idea de la "corrupción en el gobierno" sea una idea redundante.

Todos los estatistas quieren que el "gobierno" imponga a la fuerza su voluntad sobre la sociedad, pero lo llaman "corrupción" cuando terminan llevándose a cabo los objetivos de otros.

La hipocresía es de verdad sorprendente.

De la misma forma, las voces conservadoras en programas de radio y otros lugares moralistamente reprenden a los liberales por apoyar la redistribución forzada de la riqueza…

Mientras que esas mismas voces hacen exactamente lo mismo, pero para propósitos ligeramente diferentes.

Criticar al sistema de prestaciones sociales al mismo tiempo que apoyan los subsidios corporativos…

O criticar los intentos de crear leyes que soporten la "justicia social", mientras que apoyan la "guerra contra las drogas"…

O criticar los planes liberales de nacionalizar las industrias, mientras que apoyan la financiación a la fuerza de las gigantescas fuerzas militares del "gobierno" (lo cual se reduce a nacionalizar la industria de la protección)…

Muestra una ausencia absoluta de principios filosóficos en la mente de esas personas.

Al mismo tiempo, es igualmente hipócrita que los liberales condenen con aire de superioridad como la "derecha" apoya las guerras, mientras apoyan la gigantesca, intrusiva y despiadada operación extorsiva conocida como el "cobro de impuestos"…

O se queja sobre la "intolerancia" de la "derecha", mientras que apoyan todo tipo de control autoritario del comportamiento de las personas.

La verdad es que no hay una diferencia significativa entre los principios filosóficos entre un estatista y el otro, ya que ambos aceptan la premisa de que una clase gobernante, con el derecho a controlar y robar a la población, es legítima y necesaria.

El único argumento después de eso no es uno de principios, sino simplemente un debate sobre cómo es que el botín robado debería ser distribuido, y qué decisiones deberían ser forzadas sobre los plebeyos.

No existe tal cosa como un liberal tolerante o un conservador tolerante, ya que ninguno de ellos tolera que cada persona gaste su propio dinero como desee, y que controle su propia vida como desee.

Es cierto que el grado de maldad y tipos de agresión inmoral que son defendidos varían dependiendo del estilo de estatismo:

Por ejemplo, los constitucionalistas defienden niveles relativamente bajos de robo y extorsión (de nuevo, "cobro de impuestos"), y apoyan que solo ciertas actividades y comportamientos limitados sean controlados por medio de amenazas y coerción ("regulación").

Pero cualquier poder que cualquier constitución pretenda otorgar a cualquier legislatura es un poder que NO es poseído por simples individuos mortales.

¿Quién se molestaría en escribir en una constitución un renglón que le pretenda delegar a ciertas personas un derecho que todas las demás personas ya poseen?

Cualquier intento así de "otorgar poder", y cualquier documento que pretenda crear un "gobierno", o empoderar cualquier "legislatura" para hacer una u otra cosa, son intentos de expedir una licencia para cometer maldad.

Sin embargo, como debería ser evidentemente obvio, ninguna persona o grupo de personas – sin importar qué documentos escriban o qué rituales lleven a cabo – puede otorgarle a alguien más el permiso moral de cometer maldades.

Y poner supuestos "límites" sobre un permiso así no lo hace más cuerdo o legítimo.

En resumen, el apoyar a los "gobiernos" siempre se reducirá a apoyar la maldad.

Tanto liberales como conservadores insisten en que alguien necesita "estar a cargo", ya que esa es la realidad en la que fueron criados:

Lo único que se requería de ellos era que fuesen obedientes a la autoridad.

Por todo ese entrenamiento ellos tienen poca idea (o no tienen idea) de qué hacer si son dejados solos, sin que nadie les diga qué hacer.

Así que ellos se rehúsan a crecer, e intentan alucinar la existencia de una "autoridad" sobrehumana.

Paradójicamente, aunque no existe ninguna especie en el planeta tierra que esté por encima de los seres humanos, ellos buscan fabricar esta entidad sobrehumana usando nada más que seres humanos…

Y luego tratan de otorgarle a ese grupo de seres humanos cualidades, derechos y virtudes sobrehumanas.

Todo ese concepto es fantasioso y demente, pero es compartido por la gran mayoría de personas en todo el mundo – personas que se rehúsan a aceptar…

* El hecho de que no hay atajos para determinar el bien y el mal

* El hecho de que no hay ningún truco de magia para que la verdad y la justicia prevalezcan automáticamente

* El hecho de que no hay ningún "sistema" que pueda garantizar seguridad y justicia siempre

* Y el hecho de que los simples seres humanos, con todas nuestras deficiencias y limitaciones, son la mejor y única esperanza de la civilización

No existe ni el hada de los dientes, ni Papá Noel, ni una entidad mágica llamada "gobierno", la cual pueda hacer que una especie inmoral se comporte moralmente, o haga que la gente imperfecta funcione de forma perfecta.

Y la creencia en una entidad así, en vez de ser una creencia simplemente inefectiva e inútil, es una creencia que incrementa drásticamente los conflictos, injusticia, intolerancia, violencia, opresión y asesinatos en las sociedades humanas.

Sin embargo, la mayoría de los que han sido adoctrinados en adorar a los "gobiernos" preferirían aferrarse a sus supersticiones familiares pero horriblemente destructivas, cruelmente malvadas, y profundamente anti-humanas…

En lugar de crecer y aceptar el hecho de que:

* No existe ninguna persona por encima de ellos

* No existe ninguna súper-mamita o súper-papito que salvará el día

* Todos y cada uno de los seres humanos están en la misma "cima"

* Y que cada uno de ellos es personalmente responsable de decidir qué hacer, y luego hacerlo

Tristemente, ellos preferirían sufrir el infierno de las guerras perpetuas y la esclavitud total, que enfrentar la incertidumbre y la responsabilidad que viene con la libertad.

La creencia en la "autoridad" niega y anula casi todos los efectos positivos de las creencias morales y religiosas.

Lo que la mayoría de personas llaman su "religión" es una fachada vacía, y lo que la mayoría de personas pregonan que son sus virtudes morales es irrelevante, siempre y cuando ellos crean en el mito de la "autoridad".

Por ejemplo, a los cristianos se les enseñan principios como "si alguien te ataca, muestra la otra mejilla", "ama a tu prójimo" (e inclusive "ama a tu enemigo"), y "trata a los demás de la manera que te gustaría que te trataran a ti".

Sin embargo, cada uno de los cristianos que creen en los gobierno constantemente se olvidan de estos principios, apoyando agresión constante contra todas las demás personas – amigo y enemigo, vecino y desconocido – por medio del culto del "gobierno".

Mostrarse como alguien devoto, religioso, compasivo, amoroso y virtuoso, mientras que al mismo tiempo "vota" por una pandilla de matones que promete usar violencia para controlar las acciones de todas las personas que conoce…

Es el pináculo de la hipocresía.

El rehusarse a robar al vecino de uno, mientras apoya que alguien más lo haga, es tanto cobarde como hipócrita.

Y aún así, casi todos los cristianos (y casi todos los religiosos y no-religiosos) hacen cosas así regularmente, por medio de defender las acciones de los políticos.

Como lo mencioné antes, la fe en el "gobierno" es una creencia puramente religiosa.

Y así, la gran mayoría de aquellos que se identifican con la etiqueta de "ateo" en realidad no son ateos, ya que creen en el dios llamado "gobierno".

Claro, ellos no reconocen la creencia en los "gobiernos" como una creencia religiosa, pero su creencia en un salvador de la humanidad etéreo y sobrehumano (la "autoridad") es tan profunda y basada en la fe como cualquier otra creencia religiosa.

Irónicamente, los ateos son rápidos en señalar la destrucción cometida en la historia en nombre de la religión, pero fallan en notar los grotescos resultados de creer en el dios al cual ellos le rinden pleitesía: El "gobierno".

Los ateos tienen toda la razón de señalar que cuando las iglesias eran la "autoridad" aceptada – las organizaciones que la gente imaginaba que tenía el derecho de controlar a otros a la fuerza…

Muchas de ellas cometieron horribles actos de terrorismo, tortura y asesinato a gran escala.

Pero de lo que los ateos modernos no se dan cuenta es que, a pesar de la clara evidencia que los está mirando directo a la cara, ellos son miembros de la iglesia más destructiva en la historia:

La iglesia del "gobierno", la cual ha logrado esparcir caos, muerte y destrucción a un nivel mucho mayor al que las iglesias más atroces del pasado han llegado.

Por ejemplo, en el lapso de doscientos años, más o menos una o dos millones de personas fueron asesinadas en las guerras religiosas conocidas como "las cruzadas".

Pero en comparación, en la mitad de ese tiempo durante el siglo XX, más de cien veces esa cantidad de personas han sido asesinadas por las "políticas progresistas" de los "gobiernos" colectivos.

Sin duda los avances en la tecnología han jugado un gran papel en incrementar las muertes, pero el punto es que sea que la máscara de la "autoridad" sea usada por la iglesia o el estado, esa superstición es horriblemente peligrosa, y los resultados son horriblemente destructivos.

El hecho de que tantos ateos condenen con entusiasmo una forma de superstición, mientras que vehementemente defienden otra forma de superstición, muestra un increíble grado de ceguera selectiva.

Con frecuencia, aquellos que son más críticos hacia la opresión por medio de la "religión" son los "verdaderos creyentes" más devotos en el dios llamado "gobierno".

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